Facebook ha lanzado un órdago y ha abierto la puerta a dejar de prestar servicio en la Unión Europea en caso de que se haga efectiva una prohibición sobre la transferencia de datos personales de usuarios europeos hacia EE UU. Esta advertencia llega después de que hace unos días la Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC), el principal regulador en el ámbito de la privacidad de Facebook en Europa, al tener allí su matriz, haya instado a la empresa de Mark Zuckerberg a dejar de transferir datos desde el bloque comunitario hacia Estados Unidos. Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) falló en contra del acuerdo para la transferencia de datos de ciudadanos europeos a Estados Unidos negociado por la Comisión Europea con Washington, conocido como ‘Escudo de privacidad’, al concluir que no garantiza el nivel de protección de los datos que exigen las reglas de la Unión Europea. «En caso de que Facebook estuviera sujeta a una suspensión completa de los datos de los usuarios hacia Estados Unidos, como parece ser la propuesta de la DPC, no está claro cómo Facebook, en estas circunstancias, podría seguir proporcionando los servicios de Facebook e Instagram en la Unión Europea», ha explicado la máxima responsable en protección de datos y privacidad de la empresa en Europa, Yvonne Cunnane, en un documento al que ha tenido acceso la prensa local irlandesa. Cunnane ha argumentado que, según un estudio encargado por la propia Facebook, las aplicaciones de la compañía ayudaron a generar ventas por valor de 208.000 millones de euros a 7.700 empresas de toda Europa. No es el único frente abierto que tiene Facebook en esta materia. El Gobierno de EE.UU. mantiene también abiertas negociaciones con la tiene la multinacional estadounidense para aplicarle una sanción multimillonaria que podría llegar a la cifra récord de 5.000 millones de dólares por supuestamente violar las normativas antimonopolio.