Este lunes, Isabel Díaz Ayuso ha afirmado en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, que “España tiene un problema evidente de falta de médicos y enfermeros”, lo que ha ocasionado la insostenible “situación de la Atención Primaria”.

“Estoy convencida que, aparte del plan de refuerzo, hace falta mucho más, pero necesitamos médicos. No nos podemos engañar, no hay médicos en España“, aseguraba la presidenta madrileña.

Además ha señalado que: «No hay oferta educativa. Necesitamos un plan a cinco o seis años. Tenemos que incentivar que médicos vengan a España».

Sin embargo, los profesionales no opinan lo mismo. Primero, porque las facultades de Medicina incorporan cada año al sistema sanitario miles de graduados. Y segundo, achacan la escasez de personal sanitario en la región a la oferta de «contratos precarios» que hacen que huyan hacia otras regiones e incluso hacia otros lugares de Europa.

Tal y como ha asegurado Julián Ezquerra, secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el 50% de los residentes que han terminado su formación retribuida en Atención Primaria en la Comunidad de Madrid han encontrado un contrato fuera de la región. 

Según un informe del Ministerio de Sanidad, España se sitúa entre los diez estado miembro con más médicos en ejercicio por cada 1.000 habitantes, con una cifra de 3,8.

Esta cifra podría ser mayor ya que, debido a la disminución que se ha hecho en las plazas de formación MIR, más de 5.000 médicos están esperando para poder trabajar al quedarse fuera de las plazas ofertadas. Es decir, se dejaron de formar a una cantidad ingente de especialistas que beneficiarían al sistema ahora mismo.

La Asociación MIR España (AME) envió el lunes pasado una carta al ministro de Sanidad, Salvador Illa, porque considera necesario incrementar 10.000 plazas MIR en las próximas 6 convocatorias, 2.500 más respecto a la convocatoria de 2019, «como única vía para salvar la Sanidad Pública de este país de una crisis sin parangón».

Por su parte, Comisiones Obreras ha asegurado en un comunicado que en la Comunidad de Madrid “no ha habido planificación. No se han reforzado plantillas. No se ha hecho caso a los sindicatos. No se ha atendido a las necesidades de reforzar la Atención Primaria y el rastreo. No se ha ejecutado la contratación de personal para el nuevo hospital de pandemias, ni se ha previsto personal para reabrir el Ifema».

El secretario de UGT Sanidad Madrid, Julián Ordoñez, le ha recriminado a Ayuso que tiene «la excusa perfecta para no contratar» cuando la «realidad» es que «nunca ha habido voluntad de hacerlo».

A pesar de que la Atención Primaria necesita un refuerzo urgente ante una supuesta segunda ola de covid-19, los nuevos médicos de familia no quieren quedarse en la región por los contratos basura que les ofrecen: «contratos de área», de poca duración y de turno de tarde, por lo que deciden irse a trabajar a comunidades limítrofes como Castilla-La Mancha, con mejores condiciones, o a otras regiones.

Pero la Comunidad de Madrid no es la única que está encontrando problemas a la hora de reforzar la Atención Primaria. Aunque algunos de los nuevos médicos de familia trabajan en el sistema sanitario público, la mayoría, cansados de jornadas maratonianas en el centro de salud, se han ido a la medicina privada o a Urgencias, con unas ofertas mucho mejores.

A todo esto hay que añadir además el despido en los últimos años de profesionales que tenían intención de alargar sus años de carrera profesional y que no se han repuesto al mismo nivel.