El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido este sábado a su partido, el PP, como una formación original y auténtica en Galicia, a diferencia de otros que operan como una «franquicia» con sede en Madrid.

Núñez Feijóo se ha pronunciado así en el transcurso de un acto electoral este mediodía en Teo (A Coruña), en el que ha defendido que el voto unido al PP es la única garantía de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no seguirá en la Moncloa tras las elecciones del 28 de abril.

Asimismo, el presidente gallego ha apelado reiteradamente en su discurso a la «gente humilde» como el núcleo de un PP amplio y capaz de ver más allá de las ciudades de Madrid y de Barcelona.

«Somos populares porque representamos a la gente popular, a la gente que vive de su trabajo», ha sostenido Núñez Feijóo ante una atenta audiencia, a la que le ha querido trasladar el compromiso de su partido con el rural gallego, a diferencia de otros partidos que lo más parecido al campo que vieron «fue el césped de la Universidad Complutense de Madrid».

Ha cargado así tanto a izquierda como a derecha, desde Podemos y PSOE hasta Ciudadanos y VOX, para reivindicar que el objetivo del PP es «que la sociedad siga unida» después del 28 de abril ante la fractura con la que amenazan Sánchez y sus posibles socios de Gobierno.

«Estamos aquí para convivir», ha añadido el jefe del Ejecutivo gallego, que se ha ceñido al principio gallego del «sentidiño» para discernir entre las «políticas útiles» o «inútiles» y que ha culpado a las ambiciones personales de Sánchez de la «situación de interinidad» que atraviesa España.

«Queremos un partido que tenga agenda, que tenga ideas, que tenga proyectos», ha sostenido Núñez Feijóo, poco antes de pedir el apoyo para el PP porque «el Gobierno de España es un Gobierno importantísimo para la vida de los gallegos».

Además, ha sacado pecho porque el PPdeG no necesita «fichajes de invierno», sino que tiene cantera y simpatizantes «en cada parroquia y en cada bar», que defienden sus valores en todos los confines de Galicia.

Durante su discurso, el presidente gallego ha aludido a una problemática expresa de Galicia como la continuidad de la actividad de la planta de Ence en la ría de Pontevedra, la cual ha defendido porque «no está contaminando» y por la importancia que esta tiene en el tejido económico de la zona y en todo el sector forestal gallego.

Finalmente, ha cerrado su exposición advirtiendo del riesgo de una «desaceleración económica» que el PSOE se empeña en negar, de forma similar -ha recordado- a la que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero usó para no abordar la incipiente crisis a finales de la década pasada.

La figura del otrora presidente socialista también ha sido rescatado a lo largo de las intervenciones que han precedido la de Núñez Feijóo, comenzando por Marta González, candidata del PP al Congreso de los Diputados por la provincia de A Coruña, que se ha mostrado «segura de que, en cuatro años, Pedro Sánchez sería capaz de arruinar España igual que lo hizo Rodríguez Zapatero en años anteriores».

González ha cargado reiteradamente contra el PSOE y su reciente gestión en un discurso en el que ha denunciado el «egoísmo» y «afán de poder» de Sánchez a la vez que el mal trato dado por su Ejecutivo a Galicia

Por su parte, el presidente provincial del PPdeG, Diego Calvo, ha colocado al PP como la «única alternativa» para que el actual presidente «siga en la Moncloa» y ha subrayado que los «partidos nuevos» como VOX y Ciudadanos no son una opción segura para conseguirlo, dado que en los peores años de la crisis estaban «callados» mientras los populares afrontaban los problemas de España.

Del mismo modo, los ha acusado de «inventar problemas donde no los hay» con el gallego y su uso en Galicia.

«Nosotros hablamos gallego cuando queremos y cambiamos a castellano cuando nos da la gana y no tenemos ningún problema», ha zanjado Calvo.