El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aprecia «frivolidad» en la discusión de cifras con el Gobierno por el cálculo del superávit en las cuentas autonómicas en el ejercicio fiscal de 2018 y lamenta lo que califica de un «camino de obstáculos».

En un acto sectorial sobre pesca en Teo (A Coruña), Feijóo ha reprochado que el Gobierno fije en 104 millones esa cifra, que la Xunta eleva a 125, por lo que pide zanjar esta «discusión», así como también todos los planteamientos «dilatorios» y, por ende, abandonar la senda «de excusas, de excusas y de excusas», ha espetado hasta en tres ocasiones.

Ha señalado, a preguntas de la prensa, que las cuentas se hacen en uno y otro lado del mismo modo y que como las «reglas de cálculo son idénticas», lo suyo es que se obtuviese el mismo resultado desde el primer instante, con lo cual no comprende por qué el Gobierno central plantea «esos veinte millones de euros menos».

Sí ha interpretado, tras leer la letra pequeña de lo dicho por la ministra de Economía, Nadia Calviño, en su visita ayer a Santiago, que tiene pendiente comprobar si Galicia ha cumplido o no la regla de gasto y este es un debate, y ha recordado que ya había consumido demasiado tiempo en 2018, porque «estuvimos durante semanas discutiendo esa cuestión y al final nos dieron la razón».

Por tal motivo, ha apuntado, que se perdieron dos meses y ha afirmado que ahora, una vez más, se juega con los «intereses legítimos de una Comunidad cumplidora».

A continuación ha subrayado que «si vamos a empezar a ver si cumplimos o no cumplimos la regla de gasto, y si vamos a perder dos meses más con esta discusión; nos vamos a poner en el mes de julio, va a venir el verano y automáticamente no podremos gastar el dinero que es de los gallegos».

Ha argumentado al respecto que no es que Galicia dejase de gastar ese dinero por ser incapaz de ejecutarlo, pues la única razón es la necesidad de cumplir con el requisito que la Administración central exige a las Comunidades Autónomas, por lo tanto teniendo capacidad, pues no se ha hecho.

El presidente de la Xunta ha confiado en que tras el 28A haya un Gobierno con el que hablar de verdad, conformado por «ministras y ministros con los que podamos hablar en serio, porque si no hablamos en serio evidentemente todo se va frivolizando».