Redacción

Felipe de Borbón se desentiende de llevar a cabo cualquier tipo de actuación para impedir la sucesión del Ducado de Franco, con Grandeza de España, solicitado formalmente por la nieta del dictador, María del Carmen Martínez-Bordiú Franco, y eliminarlo definitivamente, a pesar de que él es el único con competencia legal para hacerlo. El jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, ha remitido un escueto y frío acuse de recibo en nombre del jefe del Estado dirigido al diputado de Izquierda Unida Ricardo Sixto tras las dos cartas que este le remitió en abril reclamando directamente que actuara con decisión en este caso.

La respuesta de Alfonsín, de apenas 9 líneas, indica textualmente al diputado que “me refiero a sus escritos de fechas 2 y 27 del pasado mes de abril, en los que respectivamente informa a Su Majestad el Rey de la Proposición no de Ley que desde el Grupo Confederal UP-EC-EM han presentado en el Congreso de los Diputados, instando a la paralización del proceso de sucesión del título de Ducado de Franco, con Grandeza de España, y de las alegaciones que ha formulado ante el Ministerio de Justicia, en relación a la concesión y sucesión del citado título. Su Majestad me ha encargado que, en Su nombre, le agradezca esta información y le envíe un cordial saludo”.

Felipe de Borbón y el jefe de la Casa del Rey obvian intencionadamente en este escrito una parte sustancial de la última carta que Sixto remitió al jefe del Estado, precisamente donde el diputado de IU reclama directamente al hijo de Juan Carlos de Borbón que elimine el título nobiliario que creó su padre para honrar al dictador y a sus descendientes “seguro de que la inviolabilidad de su persona no será obstáculo alguno para alcanzar una decisión justa, legal y acorde con los principios democráticos de nuestro Estado social y democrático de Derecho”.

Quería asimismo recordarle -añadía Ricardo Sixto en su misiva- que el 12 de junio de 2015 usted, mediante el Real Decreto de número 470/2015 dirigido al Gobierno, revocó el Ducado de Palma a su hermana la infanta Cristina y a su marido, Iñaki Urdangarin. Según informaciones de los medios de comunicación, que citaban fuentes del Palacio de la Zarzuela, la decisión se debió al proceso por corrupción que en aquellos momentos se seguía a raíz del llamado ‘caso Nóos’”.

Desde Izquierda Unida “nos pareció acertada en aquel momento aquella decisión. Resultaría por tanto coherente con aquel decreto que usted revocase ahora un Ducado que honra la memoria del dictador Francisco Franco, cabeza de un régimen corrupto en sí mismo y, más aún, máximo responsable de crímenes de lesa humanidad”, recoge la misiva que el diputado dirigió a Felipe de Borbón.

También se le exponía al jefe del Estado con meridiana claridad que “la existencia y sucesión del Ducado de Franco es contraria a la legalidad vigente”  ya que, entre otras normas, el título vulnera de forma flagrante la Ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007.

Para Ricardo Sixto, “Felipe de Borbón y su equipo eluden de forma deliberada responder a todas estas cuestiones y, lo que es más importante, actuar y dar una solución. Resulta muy triste que un tema de la importancia del Ducado de Franco, por el que cientos de miles de víctimas del franquismo y sus familiares se sienten claramente insultados/as desde hace décadas, sólo merezca el silencio y la inacción de la única persona a quien la ley faculta para resolverlo de manera democrática y justa”.

Deja un comentario