Desde la comodidad de su retiro, González alerta sobre el supuesto deterioro de los “cimientos” del edificio constitucional español con el fantasma de los GAL asomando por su espalda.

Hablando con la seguridad que sólo puede darle su antiguo papel de dirigente (y la impunidad que ello conlleva), Felipe González, expresidente del Gobierno, se pronunció con contundencia en una entrevista reciente: “En la Constitución no caben ni la amnistía ni la autodeterminación. Estas palabras son una respuesta directa a las demandas de los partidos independentistas catalanes, ERC y Junts. Pero, ¿quién es González para erigirse como el supremo intérprete de la Constitución? Tras escuchar sus declaraciones, uno podría pensar que él, y sólo él, tiene la llave maestra de la comprensión de nuestro marco constitucional.

En un intento de llevar la política al ring, González se lanzó sin tapujos contra la reunión en Bruselas entre la vicepresidenta Yolanda Díaz y Carles Puigdemont, aludiendo sarcásticamente a la figura del prófugo: “Se le quita la inmunidad, pero se va a verlo como si fuera el rey Midas”. González parece olvidar que la diplomacia y el diálogo son esenciales en política. Y, hablando de olvidos, su memoria parece frágil cuando se refiere a episodios oscuros de su propia gestión.

El mismo González que lanza dardos contra el actual Gobierno ha confesado que le “costó” votar al PSOE en las últimas elecciones. Ahora, desde la comodidad de su retiro, alerta sobre el supuesto deterioro de los “cimientos” del edificio constitucional español. Sin embargo, su dedo acusador se detiene antes de señalarse a sí mismo. Las críticas al movimiento 15-M o a Podemos no hacen más que evidenciar un desprecio hacia las nuevas formas de hacer política y entender la sociedad. Pero, ¿qué hay de su legado?

TERRORISMO DE ESTADO

Pablo Iglesias, exlíder de Podemos, no tardó en responder a las acusaciones y lecciones morales de González. Refiriéndose a él como el “gran amnistiado” del sistema político español, Iglesias recordó que González fue identificado en investigaciones periodísticas como el ‘Señor X’, en relación a los GAL, un oscuro episodio de terrorismo de Estado. “Felipe González fue el responsable de uno de los mayores crímenes que puede cometer un Estado: el terrorismo”, acusó Iglesias.

El expresidente, que se muestra tan crítico con la autodeterminación y la amnistía, parece olvidar su propia historia y la del partido que alguna vez lideró. Las palabras de Iglesias reviven el fantasma de los GAL, un grupo antiterrorista ligado al Estado que cometió asesinatos y secuestros en los años 80, en pleno gobierno de González.

La crítica de Iglesias va más allá y contrasta las acciones del expresidente con las de Puigdemont y otros líderes independentistas, quienes, independientemente de las acciones que hayan cometido, “nunca fueron terroristas”.

Es esencial recordar que el ejercicio de la política implica responsabilidad, memoria y autocrítica. Las declaraciones de González evidencian que, para algunas y algunos políticos, es más fácil señalar con el dedo a los demás que aceptar las sombras de su propio pasado. Las y los ciudadanos merecen líderes que estén dispuestos a aprender de la historia, y no sólo a utilizarla como herramienta de combate político.

3 Comentarios

  1. Gracias por tu lección de historia contemporánea de este gran país tan maltratado por las clases dirigentes desde tantos siglos hace. Lástima que no haya mayor difusión

  2. Estoy de este jarrón chino hasta el gorro. Esa cara de sabelotodo q pone me enferma. No dice nada de «quien se mueva no sale en la foto», de filesa del gal y de tantas trapalladas q no sabemos. Soy del partido pero este bicho me asquea.

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