Felipe VI mantuvo supuestamente su vínculo con la fundación hasta que esta fue clausurada en septiembre de 2012

Las últimas revelaciones sobre el presunto patrimonio oculto de Juan Carlos I apuntan directamente a su hijo Felipe VI, quien como segundo beneficiario de la fundación que creó en 2008 el rey emérito para ocultar un supuesto regalo de Arabia Saudí por valor de 100 millones de dólares, según ha revelado este sábado The Telegraph.

Los fondos habrían permanecido en una cuenta suiza hasta septiembre de 2012, cuando el rey Juan Carlos transfirió los últimos 65 millones de dólares (41,6 millones de euros) a su «amiga íntima» Corinna Larsen.

Según The Telegraph, aunque en un inicio se había publicado que Juan Carlos I era el único beneficiario, en los estatutos de Lucum aparece Felipe VI como segundo beneficiario y como el encargado de velar por el resto de la familia en el caso de heredar la fundación.

Al frente de la fundación figuraban el abogado Dante Canonica y el gestor Arturo Fasana, ambos con oficina en territorio helvético. La fiscalía de ese país ha descubierto que el beneficiario de esa mercantil y, por tanto, verdadero titular del depósito bancario fue Juan Carlos I.

Ahora, la Fiscalía Anticorrupción aguarda información tras haber remitido una comisión rogatoria a Suiza para conocer formalmente la investigación que la justicia helvética. Anticorrupción aún mantiene abiertas unas diligencias por un presunto delito de cohecho internacional en la construcción del AVE a La Meca y sus compañeros del país centroeuropeo sospechan que ese podría ser precisamente el origen inicial de los fondos que acabaron en manos de Corinna Larsen.