El periodista Fernando Garea ha sido entrevistado por Andrea Ropero sobre la «operación Kitchen», que ha caído como una auténtica bomba en el Partido Popular.

Pablo Casado, en alusión a este tema, ha dicho que «caerá quien tenga que caer» y que no está para arropar a ningún compañero.

Fernando Garea, respecto a este mensaje del actual líder del PP, ha señalado que es lo único que podía hacer. «Él no podía asumir el pasado y lo que tiene que hacer es desligarse de ese pasado y lo que hay que ver es si lo hace efectivo y lo hace real. Hay que tener en cuenta que a él le arrastra toda su estrategia, no puede hablar de otra cosa, no puede reagrupar el voto de los que se le fueron del Partido Popular por la corrupción, no puede marcar la agenda política y, por tanto, tiene que hacer algo que le diferencie de la etapa anterior», ha señalado.

Andrea Ropero le ha preguntado qué debería hacer Pablo Casado para desvincularse totalmente de esa época y Garea ha explicado que: «Dentro del PP, que suele ser una olla en ebullición cuando se producen estos casos, hay quien sostiene que hay que cambiar de sede, cambiar de siglas e incluso cambiar el nombre del partido. Hay quien sostiene también que se debería celebrar un congreso extraordinario que marque una etapa distinta con un antes y después».

Pero añade que todo eso tiene dificultades porque Pablo Casado ha incorporado en su Ejecutiva reciente a personas que proceden de la época de Rajoy.

«¿Veremos a Casado romper absolutamente con Mariano Rajoy? preguntaba la presentadora. «Parece que no va a tener más remedio. Hay que tener en cuenta que ya mató al «abuelo», ya se diferenció de Aznar. Ahora si se separa de Rajoy tiene una contraindicación interna y es que le acelera la división interna», explica Fernando Garea.

Pablo Casado ha hecho otras declaraciones que han llamado mucho la atención en las que afirma que no le preocupa porque Francisco Martínez no está afiliado al Partido Popular, aunque Andrea Ropero ha recordado que sí lo están Jorge Fernández Díaz, María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy.

«Aunque no esté afiliado, es evidente que conoce todos los secretos y ya ha dado indicaciones de todo lo que sabe. Es de 1º de mafia, que alguien que sabe tanto no le puedes dejar tirado como se le dejó tirado. La gran coartada de Pablo Casado en este tema es que no permitió que Jorge Fernández y Francisco Martínez fueran en las listas electorales del PP. Que sea afiliado o no da lo mismo porque Cospedal era la número dos del partido y muy importante en el Gobierno y Jorge Fernández era la mano derecha de Rajoy allá donde ha ido en el Gobierno», ha indicado el periodista.

Para Garea, Casado debería ser más contundente en cuanto al fondo de los hechos. «Hay una especie de manual de emergencia en los partidos, y que el Partido Popular lo utiliza mucho, que es el de: ‘hay personas que hablan por venganza’, ‘esta es una campaña política contra nosotros’, ‘el Fiscal General del Estado no nombra al Gobierno’, ‘presunción de inocencia’… Agarrarse a esas cosas, viendo el escrito del fiscal y la cantidad de pruebas que hay, es bastante contraproducente. Quizá tendría que ser mucho más contundente en el rechazo de unos hechos, que es verdad que no están probados pero da la impresión de que existe mucha prueba sobre el tema», ha explicado.

Respecto al tema de si veremos a Rajoy imputado, el expresidente de la Agencia EFE ha indicado que él no lo descarta en absoluto porque «no es creíble que Jorge Fernández Díaz pusiera en marcha esa operación sin autorización de Mariano Rajoy».

Además el periodista ha añadido que, desde el punto de vista político, Mariano Rajoy ya ha caído y que ni los suyos le defienden y que, desde el punto de vista procesal, su único cortafuegos es que Jorge Fernández asumiera toda la responsabilidad, cosa que no parece muy probable.