El primer ministro australiano asegura que los incendios son parte de la vida cotidiana australiana y reafirma el compromiso con el carbón.

El bosque arde en Australia, un país en el que no abundan los bosques y uno de los países más vulnerables a los cambios climáticos. La superficie forestal de esa isla-continente ocupa un 17% del total, menos de la mitad, por ejemplo, que de la española (36%).

Las condiciones cálidas y secas que han alimentado los incendios no son nada nuevo en Australia, pero esta temporada de incendios ha sido con diferencia la más calamitosa. Al menos 25 personas han fallecido, otras muchas siguen desaparecidas y miles han perdido su hogar. Millones de animales han muerto, y otros muchos han perdido sus hábitats naturales en los incendios que han quemado ya 10,7 millones de hectáreas, una superficie similar a la de Austria.

Y mientras Australia arde, su actual Gobierno reafirma el compromiso con el carbón y amenaza con convertir en delito los boicots a empresas destructoras del medio ambiente: Australia tiene una de las emisiones de dióxido de carbono per cápita más altas del mundo. El país fue responsable del 1,1 % de todas las emisiones mundiales de CO₂ entre 1850 y 2002.

Las emisiones anuales per cápita de los australianos (16 toneladas) están muy por encima de la media de la OCDE y de la media de los países desarrollados y continúan aumentando debido a la falta de compromiso gubernamental.

Mientras, el primer ministro australiano pide paciencia y asegura que los incendios son parte de la vida cotidiana australiana, y no tiene planes creíbles para reducir las emisiones de su país, que crecieron de forma constante durante los últimos cuatro años. De hecho, en 2019 Australia fue el segundo exportador del mundo de carbón, uno de los principales responsables del cambio climático.

¡Firma y ayuda a Greenpeace a exigir al gobierno australiano que reconozca la crisis climática y tome medidas para evitarla!

https://es.greenpeace.org/es/que-puedes-hacer-tu/peticiones/incendios-australia/