Por Xan Pereira Castro

Pedro Horrach ha anunciado este viernes que propondrá a los fiscales del Tribunal Supremo que recurran la sentencia del caso Nóos y pedirá más pena de cárcel para Urdangarin y su socio, Diego Torres, por malversación y fraude en documento público y mercantil.

El fiscal Anticorrupción entiende que existe un delito de malversación de caudales públicos porque la empresa Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (CACSA) se debió someter a la normativa de contratación pública en negocios con terceros, algo que no contempla la sentencia. Ese delito lleva aparejada una pena de cárcel de entre 4 y 8 años. Además, ha explicado que pidió prisión provisional con fianza porque entiende que las circunstancias personales de Urdangarin «rebajan» el riesgo de fuga «pero no lo anulan debido a la gravedad de las condenas», aunque ha añadido que las juezas consideran que ese peligro «está prácticamente descartado» y, en consonancia, dictaron una medida como es la obligación de presentaciones mensuales y retirada de pasaporte en el caso de Torres.

Según Horrach: «He recibido amenazas» Cuestionado por las presiones sufridas como fiscal, ha reconocido este viernes que es bastante común sufrir presiones y que, tanto él como su mujer, han sufrido presiones y «seguimientos», al igual que otros fiscales. «He recibido amenazas tanto yo, como mi mujer, como mi familia. Diversos seguimientos, pero como otros fiscales», a la par que ha indicado que «hay que aprender a vivir con ello».

Sobre la sentencia del caso Nóos, Horrach ha asegurado que ha trabajado con completa «autonomía e independencia» y ha negado cualquier tipo de conversación con el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ni con el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza.