«El rendimiento macroeconómico de España ha demostrado ser resiliente en periodos de incertidumbre política en los últimos años y el PIB se mantiene robusto pese a la amplia ralentización de la eurozona», ha destacado la calificadora de riesgos.

Así, Fitch ha subrayado que solo revisó dos décimas a la baja la previsión de crecimiento del PIB de España en su última actualización de pronósticos, hasta el 2,1%. Las rebajas para el resto de países de la zona euro fueron mucho más acusadas.

«Las elecciones anticipadas no alteran sustancialmente nuestra previsión de déficit fiscal del 2,1% del PIB», ha apostillado la agencia, al mismo tiempo que ha advertido de que el alto nivel de deuda pública y la «ausencia» de ajustes fiscales estructurales siguen siendo dos parámetros que lastran la nota de España a la baja.

«El resultado de las elecciones anticipadas y las expectativas de una mayor estabilidad política permanecen inciertas, al mismo tiempo que las posiciones políticas actuales apuntan a una mayor tensión por la política independentista del Gobierno de Cataluña», ha detallado la entidad.