Redaccion

Ni siquiera Meryl Streep pudo hacer frente este año a la arrolladora interpretación de Frances McDormand en ‘Tres anuncios en las afueras’. La actriz de 60 años ha ganado el premio Óscar como mejor actriz, sumándolo así al que ya ganó en 1996 por su policía embarazada Marge Gunderson en Fargo, una cinta dirigida por los hermanos Coen.

McDormand se ha ganado la fama de combativa  y de tener una fuerte personalidad en Hollywood, pero nadie se esperaba que diese el discurso más relevante de la noche, unas palabras llenas de  reivindicación y dando a conocer un término que solo conocía un ínfimo porcentaje de profesionales del sector: ‘inclusion rider‘.

La interprete comenzó pidiendo que todas las actrices nominadas que se pusiesen en pie,  consiguiendo con este gesto una de las imágenes más icónicas de la noche. “Miren alrededor, damas y caballeros, porque todas tenemos historias que contar, proyectos que financiar“, dijo McDormand entre un aplauso unánime. “No nos hablen en las fiestas esta noche. Invítennos a sus oficinas en un par de días, o pueden venir a las nuestras, lo que les funcione mejor, y les hablaremos de ellos“, indicó.

El término ‘inclusion rider‘ es habitual en los despachos de las grandes productoras. Se trata de una cláusula contractual que obliga a la diversidad racial y la igualdad de género en el sector audiovisual, pero que, lamentablemente, nadie usa. Después de la gala, McDormand ha reconocido a la prensa que ella aprendido lo que significa hace poco: “Lo descubrí esta semana. Siempre ha estado disponible para todos los que negocian para una película. (…) Puedes pedir o exigir al menos el 50% de diversidad no solo en el cásting, sino también en el equipo“.

Quizá la ganadora de dos Oscars a mejor actriz acaba de abrir un camino hacia un nuevo Hollywood, una meca del cine más cercana a la igualdad y a la diversidad. Solo el tiempo nos lo dirá.

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