Tras el asesinato de un profesor que mostró caricaturas de Mahoma, publicadas por el semanario satírico «Charlie Hebdo», en una clase sobre libertad de expresión, Francia, un país orgulloso de su Estado laico y sus valores republicanos, ha decidido reforzar la enseñanza del laicismo en las escuelas este año con métodos más pedagógicos y actividades y con un cambio más profundo a partir del próximo año.

La víctima de 47 años Samuel Paty, profesor de Geografía e Historia, fue asesinado a la salida del colegio Boid-d´Aulne ubicado en un tranquilo municipio a las afueras de París. Abdoullakh Anzorov de 18 años acabó con su vida decapitándolo «en nombre de Alá, el todo misericordioso».

Laicismo como norma

Este jueves el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, manifestó que «el laicismo ya forma parte del programa dentro de la enseñanza moral y cívica, pero creemos que no es suficiente. Se reforzará. Hay que explicar bien el laicismo, que es a la vez algo muy sencillo y muy sutil».

«El principio de laicismo vale para todos los aspectos de la vida. Es un principio de libertad y de respeto. Si hay que buscar un sinónimo, sería la libertad. Se opone al proselitismo en el conjunto de los centros escolares, de ahí que se prohíban signos religiosos ostentosos», añadió.

La laicidad, que es un principio fundador de la República Francesa, conlleva: la neutralidad de los poderes públicos con respecto a todas las opiniones y creencias, la libertad de culto y el pluralismo.

Francia se centra en la enseñanza del laicismo en las escuelas
Francia se centra en la enseñanza del laicismo en las escuelas

Laicismo para la separación Iglesia-Estado

El principio de laicidad es un elemento constituyente del sistema educativo francés desde finales del siglo XIX, antes de que en 1905 una nueva legislación consagrara en Francia la separación entre la Iglesia Católica y el Estado, que acabó con la religión católica como confesión oficial pero que no impediría que sufragase en más de una ocasión la construcción de templos y edificios religiosos de las distintas confesiones que predominaban en el país.

En la actualidad, los padres de los alumnos deben firmar la Declaración de laicidad en la escuela, lo que no quiere decir que se prohíba el estudio de las religiones, de hecho, se ha instaurado un día libre a la semana para que pueda dedicarse a la enseñanza religiosa extraescolar.

El Ministerio de Educación ha recordado en su web que  que el laicismo «es una dimensión esencial de la República en tanto que garante de la libertad, la igualdad y la fraternidad».

Tras dos semanas de vacaciones, el pasado lunes 2 de noviembre los alumnos han vuelto a las aulas y todos los centros educativos han rendido homenaje a Samuel Paty. Los profesores además de estar en primera línea con la lucha de Francia contra la propagación de la covid-19 deben transmitir los valores esenciales de la república francesa sobre la libertad de expresión, el respeto mutuo y la tolerancia tras varias jornadas marcadas por ataques atribuidos a yihadistas.

El ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, advirtió que todos los alumnos que saboteasen el homenaje al profesor decapitado serían sancionados y confirmó que se está reforzando la seguridad en los centros escolares tras los últimos atentados en Francia.

Lo opuesto al odio

El presidente francés Emmanuel Macron señaló que «el proyecto del terrorismo es fabricar odio, ponernos unos contra otros, generar miedo. Nosotros le oponemos el amor, el respeto y la libertad».

El refuerzo previsto en la enseñanza del laicismo se suma a otras herramientas desplegadas desde 2017, como un vademécum que sirve como referente para el personal educativo, con directivas para promover su respeto y ejemplos prácticos sobre cómo actuar y a quién dirigirse en caso de incumplimiento.

Además, en cada rectorado hay un equipo interdisciplinar de expertos llamado «Valores de la República» al que los profesores y el personal puede recurrir como mediadores en posibles conflictos, y que en 2019 recibió 935 peticiones de ayuda.