El sufrimiento de los refugiados no se toma un descanso. El campo de refugiados de Moria, el más masificado de la isla griega de Lesbos, ha sido escenario este lunes de un fuerte incendio que ha provocado la muerte de una niña de seis años.

Moria con una capacidad para 2.500 personas alberga casi 20.000 personas que no pueden conseguir asilo ni volver a su país y viven atrapadas en este campo sin seguridad, agua, luz ni comida.

El complejo de Moria forma parte de unas instalaciones militares que se adaptaron para acoger a migrantes durante la crisis de refugiados de 2015 cuando casi un millón de ciudadanos sirios llegaron a europa huyendo de la guerra civil en su país.

Se desconocen las causas que provocaron el incendio pero los bomberos creen que se produjo de forma accidental. El fuego se extendió rápidamente a través de varias estructuras prefabricadas que sirven como vivienda de los refugiados y se avivó gracias al fuerte viento que azota la zona. Los efectivos han procedido a desalojar el campo.

El incendio se produce en plena crisis a nivel global por la pandemia de coronavirus, una situación que supone un grave peligro para los refugiados y que ha llevado a organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) a pedir la evacuación «urgente» de los campos en las islas griegas.

De momento hay un caso confirmado pero la situación del campo con múltiples familias compartiendo una tienda para dos personas, colas infinitas para comer o lavarse y falta de ventilación sin ningún tipo de recurso como máscaras o delantales para taparse hará que el coronavirus se expanda rápidamente.