La extrema derecha de Vox se quedará sola en su defensa de su moción de censura. No obtendrá previsiblemente ningún apoyo, aunque el PP sigue sin revelar si se abstendrá o la rechazará y también si intervendrá en el debate su presidente, Pablo Casado. Algo que debería ser claro, un mensaje contra la extrema derecha, queda enturbiado por el miedo popular.

La portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, no ha querido aclarar nada: «Ni nos preocupa ni nos ocupa y no es nuestra prioridad», aunque sí señala que «no tiene ningún viso de salir adelante».

Rechazo común del resto de grupos

Para el portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal, sí es «inoportuna e irresponsable», e impedirá, junto a su grupo, que se lleve a cabo. En su opinión, es más efectiva la sesión de control hacer oposición y pedir explicaciones al Ejecutivo. «El Gobierno Frankenstein va a salir más fuerte», ha lamentado Bal, que ha augurado que el debate será bronco.

El BNG, que también se posicionará en contra, ha lamentado que el debate servirá para «dar mayor difusión a una ideología de odio» y para posiciones contrarias a «los derechos democráticos», ha dicho su diputado Néstor Rego.

EH Bildu ha planteado que los partidos «democráticos» del Congreso hagan un frente común contra Vox para que no sea el partido de Santiago Abascal «el que marque la agenda y ponga en cuestión derechos fundamentales superados».

Gabriel Rufián y Torrente 6

Esa opinión la comparte el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien vaticina un debate «salvaje», en el que se verán cosas nunca vistas. «Será el estreno de ‘Torrente 6′», ha ironizado Rufián, quien ha dejado una puya al PP y a su falta de claridad con un tema tan polémico.

El portavoz republicano ha señalado que la moción de Vox no es más que «una OPA hostil» hacia Pablo Casado, y lo que representa el PP que no es más que «el compañero de Torrente, no se si era Cuco o cómo se llamaban el resto de personajes en la saga».

Rufián señaló que la mejor estrategia habría sido la de aislar a Vox, sin que ningún otro grupo interviniese en el debate, pero esta propuesta no ha sido bien acogida por Unidas Podemos, que ha apostado por confrontar el discurso de Vox, que considera «extremadamente peligroso para la democracia».