El pasado 9 de octubre, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, anunció lo que denominó ley de prevención contra las adicciones, destinada a regular comportamientos actuales de los jóvenes, como el consumo de bebidas energéticas, el vapeo y la práctica del botellón.

Este jueves, el Consello de Goberno dio luz verde al inicio de la tramitación del Proyecto de ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de conductas adictivas, confirmando así la implementación de medidas concretas para combatir estas conductas perjudiciales.

En términos claros y directos, la normativa establecerá la prohibición de venta y consumo de bebidas energéticas y productos de vapeo para menores de edad en Galicia. Esta decisión se basa en los datos recopilados por la encuesta ESTUDES de 2022, que analiza las tendencias de consumo entre los jóvenes gallegos en áreas como alcohol, tabaco, cannabis, bebidas energéticas, juego, uso de internet y nuevas tecnologías.

Galicia se sitúa a la vanguardia en la lucha contra las conductas adictivas en menores
Galicia se sitúa a la vanguardia en la lucha contra las conductas adictivas en menores

La Consellería de Sanidade ha trabajado sobre estos datos para crear una legislación que promueva hábitos saludables y, al mismo tiempo, regule el consumo, especialmente entre los menores.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, enfatizó que esta normativa pone a Galicia en la vanguardia de la prevención de conductas adictivas en menores de edad. El objetivo es combatir los efectos perjudiciales comprobados de sustancias como los cigarrillos electrónicos y las bebidas energéticas. El enfoque principal de esta legislación es la prevención, más que el castigo, con la intención de concienciar a la sociedad gallega sobre los riesgos para la salud asociados con estos productos y reducir la tolerancia hacia ellos.

Uno de los aspectos destacados de esta ley es la equiparación de las bebidas energéticas al alcohol y los dispositivos de vapeo al tabaco. La prohibición del consumo de bebidas energéticas y productos de vapeo por parte de los menores se justifica por los efectos adversos que pueden causar, como alteraciones del sueño, ansiedad, irritabilidad y problemas neurológicos o psicocomportamentales. Además, estas bebidas energéticas, cuando se mezclan con alcohol, enmascaran los efectos depresivos del alcohol, lo que aumenta los riesgos para la salud de los jóvenes.

La normativa también prohíbe la publicidad de bebidas energéticas dirigida a menores y restringe la promoción de estos productos en centros sanitarios, escuelas y espacios recreativos frecuentados por menores. Además, se establece una zona libre de humo obligatoria de 50 metros alrededor de edificios públicos, instalaciones sanitarias y educativas para proteger a los ciudadanos del humo del tabaco y del vapeo.

En cuanto al botellón, una práctica común entre los jóvenes españoles, la ley incorpora una disposición que permite a las jefaturas territoriales de Sanidade, en lugar de los Ayuntamientos, imponer sanciones por esta actividad. Esta medida ha suscitado ciertas controversias debido a cuestiones de competencia local.

En resumen, la nueva ley de prevención de conductas adictivas en menores representa un paso significativo hacia la protección de la salud de los jóvenes gallegos. Al abordar problemas como el consumo de bebidas energéticas, el vapeo y el botellón, Galicia demuestra su compromiso con la promoción de un estilo de vida saludable y la prevención de adicciones entre las generaciones más jóvenes. Con estas medidas, la comunidad autónoma se sitúa a la vanguardia en la lucha contra las conductas adictivas y sienta un importante precedente para otras regiones en España.

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