Luis Garicano, cabeza de lista de Ciudadanos para las elecciones europeas del 26 de mayo, dijo hoy en Budapest que en esos comicios se elige entre los populismos que quieren volver al pasado o la construcción de una casa común europea.

«Se decide en parte esa dicotomía, entre volver a los años 20 y 30 y permitir que el populismo crezca y que mine Europa desde dentro (…) o si, por el contrario, queremos tener confianza en el futuro y seguir construyendo una Europa que es la casa común de todos», dijo Garicano a Efe.

Garicano, vicepresidente de la Alianza de Demócratas y Liberales por Europa (ALDE), participó este miércoles en la capital húngara en la llamada «Marcha por Europa» organizada por los liberales y a la que asistieron otros políticos como Margrethe Vestager, comisaria europea de Competencia.

Cnsideró que, si partidos como el Fidesz del primer ministro húngaro, el nacionalista Viktor Orbán, adquieren mayor poder en las instituciones de la Unión Europea (UE) «van a poder detener la maquinaria y echar el tiempo para atrás».

En esta marcha, el ALDE quiso apoyar al partido Momentum, una nueva formación que está «luchando por la libertad en Hungría y contra lo que es un régimen cada vez más autoritario, que está intentando imponer Viktor Orbán con el apoyo del Partido Popular Europeo y del español», agregó Garicano.

La delegación del ALDE visitó hoy la Universidad Centroeuropa (CEU), fundada por el magnate George Soros, y que se verá obligada a abandonar el país y mudarse a la vecina Austria debido a presión del Gobierno de Orbán, que considera que las políticas liberales que promueve ese inversor son perjudiciales para el país.

«Cuando oigo lo que está pasando con la CEU, luego las teorías de conspiración contra judíos, como George Soros, me parece que estamos volviendo a un mundo que creíamos que habíamos superado, el de los años 20 y 30», apuntó el político liberal sobre la época del ascenso de los fascismos en el continente.

Garicano aludió así a una campaña gubernamental en Hungría que incluía unos carteles contra Soros, en los que aparecía su rostro y que para muchos recordaba la estética antisemita de la primeras décadas del siglo pasado.

Para el político español, el Fidesz de Orbán no solo debería de ser suspendido en el Partido Popular Europeo (PPE), como ya sucedió en marzo, sino expulsado.

El PPE decidido suspender al Fidesz por las políticas del Gobierno de Orbán contra los valores europeos.

«El Partido Popular Europeo y el español tienen una actitud muy tolerante con el régimen de Orbán», enfatizó al explicar que los populares «cierran los ojos», para sumar los más de doce escaños que pronostican las encuestas para el Fidesz en la Eurocámara.

Según Garicano, los liberales europeos deberían «poner como condición para hablar con el PPE el que expulsaran a Orbán de su seno».

Después de las elecciones habrá que negociar quiénes ocupan los puestos en las instituciones comunitarias y para ellos será necesaria una coalición entre el PPE, el partido socialista y el liberal, adelantó el político.

«Para todo este acuerdo el partido liberal debería exigir esa condición», subrayó.

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