El expresidente de Nissan Motor Carlos Ghosn calificó hoy de «indignante y arbitraria» su nueva detención, e insistió en defender su inocencia frente a las acusaciones presentadas contra él por la fiscalía de Tokio.

Ghosn, de 65 años, quedó detenido hoy por una nueva acusación ligada a una serie de transferencias a una distribuidora de Omán que, según medios locales, podrían haber beneficiado personalmente al expresidente de Nissan Motor y de Renault.

«Mi detención de esta mañana es indignante y arbitraria», afirmó Ghosn en un comunicado distribuido por sus portavoces. Se trata, añadió, «de otro intento de parte de algunos individuos de Nissan para silenciarme y confundir a los fiscales».