Redacción

El Diputado de EQUO, Juantxo López de Uralde, presentó una pregunta parlamentaria tras la publicación de un informe de la organización Ecologistas en Acción sobre la presencia de glifosato en las aguas de los ríos. En este sentido, los datos oficiales del Ministerio confirman la presencia del glifosato en los ríos españoles, con al menos el 30% de las muestras estudiadas para el caso de las aguas superficiales, y el 5% en el caso de las subterráneas; aunque añaden “de acuerdo con esa información, no existen masas de agua en riesgo o que no alcanzan el buen estado como consecuencia de la presencia de Glifosato”.

Sin embargo, el partido verde califica de tendenciosa la respuesta del Gobierno, especialmente teniendo en cuenta los datos ofrecidos sobre las diferentes cuencas analizadas. Mientras que los datos del informe de la organización ecologista presenta los datos por concentración, los datos del Gobierno se refieren únicamente a promedios anuales; esto significa que en lugar de presentar los datos más desfavorables, que lo que pertinente al tratarse de un contaminante, se presentan valores medios en los que las altas concentraciones de tóxicos quedan diluidos. Por ejemplo, mientras que para la cuenca del Júcar el informe de Ecologistas habla de concentraciones de 0,13 a 3,6 microgramos por litro, los datos del Gobierno solo reflejan una media del 0,39 μg/L, 10 veces menos que la concentración máxima detectada.

Según EQUO esta manera de presentar los datos distorsiona la realidad: Seguramente los datos medios de la contaminación por lindano, un pesticida, en España sean muy bajos, sin embargo las mediciones en el embalse de Oiola (Bizkaia) o en el río Sabiñánigo (Huesca) presentan parámetros muy altos de contaminación por lindano, muy peligrosos para la salud humana.

Según el coportavoz de EQUO “Aunque pretenda enmascararlos presentándolos como concentraciones medias, lo cierto es que los datos del Gobierno confirman contaminación por glifosato en el 30% de los ríos españoles analizados. Estos datos están en línea con otros informes que muestran la amplia presencia del glifosato en el medioambiente”.

Así mismo, la respuesta del Gobierno señala que al no estar incluido el glifosato en la lista de sustancias de la Directiva Marco del Agua de la UE, no se aplica una norma de calidad ambiental a las masas de agua superficiales, por lo que se considera que no están contaminadas por este herbicida.

“Que esta sustancia no esté incluida en una lista, no significa que no presente un riesgo para la salud humana. Lo que significa es que la lista no está bien configurada. Probablemente porque estamos hablando de un lobby muy poderoso cuya influencia impide su inclusión” ha declarado López de Uralde.

El partido verde recuerda que recientemente la renovación del uso del glifosato fue objeto de polémica en el seno de la UE. Mientras que en junio de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud), incluyó al glifosato en su listado de agentes probablemente cancerígenos para humanos (grupo de substancias 2A), la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) y la de productos químicos (ECHA) se pronunciaron sobre su inocuidad. Sin embargo, los polémicos ‘Papeles de Monsanto’ vinieron a corroborar las dudas sobre la objetividad del trabajo de la AESA. Además, la desclasificación de documentos internos de Monsanto relativos al caso de las personas con cáncer de sangre atribuido a su exposición al glifosato mostró las manipulaciones llevadas a cabo por la firma agroquímica y su participación directa en el trabajo de agencias que se suponían independientes. En la votación final el representante de Alemania cambió el sentido de su voto en contra de lo acordado por su Gobierno.

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