Así lo ha señalado González, ahora cuestionado por su relación con el excomisario encarcelado José Manuel Villarejo, durante su declaración en calidad de testigo en el juicio que investiga la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid).

«Pensábamos que BBVA era muy relevante y el no estar en la operación podía influir para que todo se parara, pero al final no nos hicieron caso», ha indicado ante la sección cuarta de la sala de lo penal.

Según ha afirmado, el que no hubiera una orden de un inversor extranjero y el hecho de que la valoración que hicieron los técnicos de BBVA fuera tan baja, constataba que se iba a producir un desastre». «Creíamos que no valía nada o poco», ha añadido.

En este sentido, González ha indicado que no cree que «hubiera dolo», sino que se dieron un conjunto de circunstancias que provocaron tal situación. «No puedo decir que hubiera engaño, no creo que haya habido dolo, sino un conjunto de circunstancias propiciadas sobre todo por el poder político», ha apostillado.

Asimismo, ha asegurado que negarse a participar en la salida a Bolsa de Bankia fue una decisión «muy complicada», ya que iban en contra de las presiones y de los intereses del poder político, de instituciones «muy relevantes» y de todos los grupos económicos. «Todos participaron menos BBVA», ha subrayado.