Las «armas largas» que la Guardia Civil guardaba en el interior de los vehículos dañados a las puertas del Departamento de Economía el 20S eran escopetas de proyectiles de goma, según ha aclarado este jueves el exjefe del instituto armado en Cataluña, Ángel Gozalo.

A preguntas de Jordi Pina, abogado del expresidente de la ANC Jordi Sànchez, el mando de la Guardia Civil ha explicado en el juicio del «procés» que esas armas pertenecían a la unidad antidisturbios del instituto armado y carecían de «munición convencional».

Las armas en cuestión se encontraban en el interior de los dos vehículos que la Guardia Civil dejó estacionados a las puertas de la consellería de Economía y que quedaron destrozados tras la jornada de registros, en lo que para las acusaciones se ha convertido en una prueba del delito de rebelión que atribuyen a la cúpula del «procés».

Según ha apuntado Gozalo, esos dos vehículos no pudieron ser introducidos en el interior del aparcamiento de la consellería, como sí sucedió con otros coches, porque por su altura no habrían cabido por la entrada del mismo.

El jefe de la Guardia Civil en Cataluña ha reconocido que las armas de dentro de los vehículos estuvieron «custodiadas por los equipos de seguridad que daban protección a la comitiva» encargada del registro hasta que «humanamente fue posible».

Cuando ya no era factible custodiar las armas, ha añadido, el jefe del dispositivo de protección acordó que los agente desplegados «siguieran observantes» de los vehículos que albergaban las armas, aunque ya desde dentro de la consellería.

Ésta es la primera vez en el juicio que se alude a que las armas guardadas en los vehículos eran de proyectiles de goma: el exsecretario de Estado de Seguridad José Antonio se refirió a ellas sin detallar su munición y el exministro de Interior Juan Ignacio Zoido afirmó que no le constaba su presencia en los coches.

Por otra parte, también a preguntas de Pina, Gozalo ha negado que los agentes de la Guardia Civil arrojaran gas pimienta en su intervención para impedir el 1-O en la localidad gerundense de Aiguaviva: «Niego la mayor ningún, guardia civil lo ha utilizado», ha recalcado.

Según el exresponsable de la Guardia Civil, se trataba de otro tipo de gas, «una herramienta más dentro de un abanico de posibilidades», cuya capacidad no es «especialmente lesiva» y que se emplea a distancias cortas, con lo que según como vaya el aire «puede incluso repercutir en el agente».

Por otra parte, durante su interrogatorio, Gozalo ha reconocido que la Guardia Civil investiga el proceso independentista «desde 2014, antes del 9N famoso. Tenemos historia e historia acumulada y mucha inteligencia básica, claro», ha añadido, en respuesta a preguntas del abogado Andreu Van Den Eynde.

En relación con la investigación que dirige el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona sobre los preparativos del referéndum del 1-O, ha apuntado que la Guardia Civil tiene sus pesquisas abiertas desde finales del año 2016 o principios de 2017.