Francisco Granados, antiguo número dos del PP en la Comunidad de Madrid detrás de Esperanza Aguirre, fue uno de los principales implicados en el caso Púnica y estuvo en prisión preventiva desde octubre de 2014 hasta junio de 2017.

El procedimiento que investiga la Audiencia Nacional desde 2014 acaba de incorporar un informe del Ministerio de Justicia en el que se demuestra el dinero que ocultaron en el extranjero algunos de los principales acusados en este procedimiento relativo a la caja ‘B’ del PP madrileño, según recoge La Información.

El documento señala que Francisco Granados mantuvo cuentas abiertas en Suiza entre los años 2000 y 2006 y que parte de este capital se transfirió a su entonces socio, el constructor David Marjaliza y terminó en Singapur a nombre de terceros.

Según las pesquisas de la Guardia Civil, la transferencia de capital se produjo apenas medio año después de que el político ocupase el cargo de alcalde de Valdemoro en 1999.

En relación a Granados el foco se pone en Ginebra y, en concreto, en la cuenta que abrió con su pareja Nieves Alarcón en BNP Paribas, según el informe de investigación encargado a la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos (ORGA).

A pesar de que Nieves Alarcón también ha sido objeto de esta investigación recogida por La Información, se ha determinado que no tiene patrimonio fuera de nuestras fronteras más allá de las cuentas que compartió con su pareja.

Sobre el millón de euros que localizaron en el altillo de casa de sus suegros, Granados explicó que se trataba de dinero que procedía de unos fondos de Suiza los cuáles repatrió cuando accedió a su primer puesto político en el Gobierno de Madrid.

Granados ocultó dinero en Suiza 6 años y lo desvió a Singapur en pleno estallido del caso Púnica
Granados ocultó dinero en Suiza 6 años y lo desvió a Singapur en pleno estallido del caso Púnica

En lo relativo a Marjaliza, el documento destaca que abrió cuentas también en Suiza y Singapur y que movió fondos desde España a estos países ayudándose para ello de sociedades instrumentales.

El que fuera socio de Francisco Granados llegó a participar en más de 90 cargos administrativos de cerca de 60 sociedades, según este documento. El empresario José Luis Cápita, mano derecha de David Marjaliza, admitió ante la Audiencia Nacional las conclusiones recogidas en los informes de la Fiscalía Anticorrupción, según los cuáles abrió en Suiza cuentas opacas con parte de los beneficios que obtuvo de sus negocios inmobiliarios con el principal acusado del caso. Cápita llegó a desviar hasta 715.000 euros.

Sin embargo, el Ministerio Fiscal concluyó que en realidad utilizaron un entramado de empresas pantalla para desviar el dinero obtenido de los pelotazos urbanísticos que dieron.

El dinero no se quedó en Suiza sino que se desvió a Singapur y también a Alemania. Las fiscales apuntaron a la existencia de una offshore en las Islas Vírgenes que atribuyeron a Marjaliza. Precisamente ahora, en ese paraíso fiscal, la Policía Judicial ha encontrado  sociedades cuyo titular es el constructor Ramiro Cid Sicluna.