Varios voluntarios y voluntarias de Greenpeace y otras organizaciones se movilizaron hoy en todo el territorio en actos de desobediencia civil. Con ellos, «denunciamos que después de cinco años desde la firma del Acuerdo de París los gobiernos e instituciones han fallado a la hora de implementar las medidas necesarias para mantener un incremento de la temperatura global por debajo de 1.5C», señalan desde la organización ecologista.

Esta realidad no es ajena al Gobierno español. A pesar de que en 2019 la comunidad internacional y científica advirtió de la necesidad de reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) en un orden superior al 7,6% anual, el Estado español se queda muy lejos de esta cifra. En lugar de apostar por una meta de reducción de emisiones GEI superior al 55% en 2030 con respecto a 1990 -en la línea de las indicaciones científicas- la propuesta legislativa se limita a una escasa reducción del 20%.

«Si seguimos delegando la toma de acciones en los Gobiernos, la crisis climática será incontrolable en los próximos años y provocará una degradación sin precedentes en las condiciones de vida de toda la población, especialmente en las personas más empobrecidas de los países del Sur Global», denuncian desde Greenpeace. «En Europa, la región mediterránea será una de las más afectadas. La industria fósil es la mayor responsable de las emisiones GEI. Los gobiernos a nivel global han cedido a sus presiones a lo largo de los años, anteponiendo las necesidades de esta industria al bienestar de la ciudadanía. Hoy, en un contexto pandemia global sin precedentes, esas mismas empresas intentan absorber los fondos destinados a la recuperación económica ante la crisis generada por la COVID, sin ningún tipo de compromiso climático, ambiental o social. De ser así, los gobiernos y empresas estarán perpetuando el mismo modelo depredador que nos ha abocado a la emergencia climática que vivimos», afirman.

El 11, 12 y 13 de diciembre de 2020, coincidiendo con el quinto aniversario de la firma del Acuerdo de París, en medio de la pandemia global de la Covid y la crisis climática, Greenpeace hace un llamamiento: «El tiempo de esperar acciones gubernamentales ambiciosas ante la emergencia climática se ha agotado».