Por Javier Cortines

El activista sirio Yassin Al-Haj Saleh, exiliado actualmente en Estambul (Turquía), pasó dieciséis años en las cárceles de su país por exigir justicia e igualdad social desde su comprometida e incómoda militancia (para el régimen) en el Partido Comunista. En su juventud sentía una profunda admiración por la vida y obra de Federico García Lorca y Pablo Neruda.

“En los primeros años de mi estancia en prisión en los ochenta y los noventa, leí sobre el fusilamiento del gran poeta español García Lorca por los fascistas españoles. Lorca era un hombre que brillaba entre aquellos que en mi mente simbolizaban la cultura y la revolución”, recuerda Yassin Al-Haj Saleh en la introducción del “Diario del asedio a Duma: 2013” .

Yassin Al-Haj, médico y escritor marxista nacido en Raqqa en 1961, es considerado una de las voces más influyentes de la Primavera Siria. En el citado proemio confiesa que se sentía muy próximo a García Lorca cuando fue encarcelado en 1980 (antes de cumplir los veinte años) ya que en aquel entonces pensaba que correría la misma suerte que el poeta granadino.

Este activista, de 57 años, galardonado con el Premio Príncipe Claus de Holanda en 2012 “por el impacto social de sus escritos” tenía, asimismo, una gran pasión por Pablo Neruda, “en cuyas memorias –subraya– me sumergí a principios del verano de 1980”. Sobre el autor de Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada, nos dice:

“Neruda fue el primer ‘alias’ que adopté en la organización de las juventudes comunistas en las que militaba a mediados de los setenta. Al principio no conocía nada de Neruda pero estaba fascinado por lo que escuchaba (…) del poeta chileno que había escrito una elegía al poeta español asesinado por los fascistas”, recalca Yassin Al-Haj.

Yassin Al-Haj está casado con Samira Khalil, (Ver Diario del Asedio a Duma, párrafo segundo) quien fue secuestrada por el Ejército Islámico en las afueras de Damasco en diciembre de 2013 junto a otros tres compañeros con los que formó la avanzadilla de “Los Cuatro de Duma”. El grupo sigue siendo un icono y un amargo referente de la “verdadera y desconocida” revolución siria.

Yassin Al-Haj subraya que, en su opinión, tanto su mujer Samira como la abogada Razan Zaitune; su marido Wael Hamada y el poeta Nazem Hamadi –todos integrantes del Centro para la Documentación de las Violaciones de los DDHH (VDC)– revolucionaron en Siria “el principio de los Derechos Humanos”.

“Ellos cuatro nos representan, representan a la revolución siria con sus valores liberalizadores, no como una lucha por el poder. Representan la política desde abajo, con la gente, y no desde arriba. Representan la ampliación de horizontes de pensamiento y de horizontes políticos y éticos, no el estrechamiento o cerrajón de las almas. Representan (…) la elevación por encima de los lazos sectarios”, escribió Al Yassin Al-Haj Saleh en un artículo publicado en Rebelión en diciembre de 2014.

Primavera siria, Los Cuatro de Duma

Por su parte Santiago Alba Rico, escritor y filósofo español de formación marxista, dedica estas palabras al activista sirio en el prólogo del Diario del asedio a Duma 2013 : “Yassin Al-Haj es uno de los más grandes y valientes intelectuales de este mundo de perros (…) Con otra izquierda, en otras circunstancias, si tuviera otra nacionalidad, se le reconocería la estatura de un Sartre, un Camus o –digamos– un Frantz Fanon ”.

“Me hice comunista en mi primer año en la universidad de Alepo (estudiaba medicina). Era un comunista opositor al régimen que mantenía una buena relación con la URSS. No obstante, una parte de mi partido se oponía a la URSS e interactuaba con ‘el comunismo europeo’ con nombres de la talla de Santiago Carrillo y Enrico Berlinguer”, explica Yassin.

Yassin Al-Haj, quien se lamenta de la falta de apoyo de la izquierda internacional a la revolución, subraya: “Quizás nuestra lucha sea compleja, como la lucha española hace ocho décadas (…) Eso no cambia la posición republicana que defendieron Los Cuatro junto a innumerables sirios”.

La revolución siria, cuyo motor y “espina dorsal fueron las mujeres” y la izquierda laica y progresista, fue secuestrada y ensuciada por los radicales y las potencias extranjeras, según la activista hispano siria Leila Nachawati.

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