UNICEF se declara «conmocionado e indignado» por el ataque, que dejó al menos 14 menores muertos
Archivo - Antonio Guterres

 Antonio Guterres – Eric Vidal/European Parliament/d / DPA – Archivo

Al menos 37 civiles fueron asesinados en el oeste de Níger, cerca de Malí, en una nueva masacre presuntamente perpetrada por yihadistas, lo que eleva a más de 450 el número de muertos en ataques de esos grupos en esta región desde inicios de año.

La matanza ocurrió en la tarde del lunes en la aldea de Darey-Daye, en la región de Tillabéri, en la llamada zona de «las tres fronteras» entre Níger, Burkina Faso y Malí, escenario frecuente de la violencia yihadista.

«Hombres armados en motocicletas» dispararon «contra la gente que cultivaba sus campos», declaró a la AFP un político local, quien precisó que hubo 37 muertos, entre ellos cuatro mujeres y 13 menores. Otras cuatro mujeres quedaron heridas.

La aldea está situada 40 km al este de la ciudad de Banibangou, capital del departamento del mismo nombre.

El 15 de marzo, presuntos yihadistas masacraron a un total de 66 personas en Darey-Daye en ataques contra vehículos que regresaban del gran mercado semanal de Banibangou.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado «enérgicamente» este miércoles el presunto ataque terrorista contra civiles en el oeste de Níger, que dejó al menos 37 personas, entre ellas 14 menores de edad, en una localidad cercana a la frontera con Malí.

Guterres ha mostrado en un comunicado su «profunda» preocupación «por el impacto acumulativo de estos frecuentes ataques en la situación humanitaria en la región de Tillabéri, donde ya más de 100.000 personas han sido desplazadas y 520.000 necesitan asistencia humanitaria».

En este sentido, ha instado a las autoridades nigerinas «que no escatimen esfuerzos para identificar y llevar rápidamente a los responsables ante la justicia».

Asimismo, ha reiterado el compromiso de Naciones Unidas «de seguir apoyando a Níger en sus esfuerzos por combatir y prevenir el terrorismo y el extremismo violento, promover la cohesión social y lograr el desarrollo sostenible».

Los hechos tuvieron lugar el lunes, cuando un grupo de personas armadas a bordo de motocicletas irrumpió en la localidad de Darey Dey, situada en la región de Tillabéri. Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de lo ocurrido, aunque fuentes citadas por ActuNiger apuntan a Estado islámico en el Gran Sáhara.

Los grupos terroristas han ganado presencia en los últimos años en varios países del Sahel, beneficiados por la falta de control de las autoridades en vastos territorios. Además de Estado Islámico en el Gran Sáhara, en Níger también opera la rama de Al Qaeda en Malí, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM).

Archivo - Una niña migrante en Niamy, Níger.

Una niña migrante en Niamy, Níger. – UNICEF – Archivo

UNICEF

Por su partem el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) se ha declarado este miércoles «conmocionado e indignado» por el ataque en la localidad de Darey Dey, en la región de Tillabéri.

En un comunicado, la directora regional de UNICEF para África Central y Occidental, Marie-Pierre Poirier, ha tildado los ataques por parte de grupos armados no identificados de «terribles» y «brutales» y ha denunciado que las condiciones sobre el terreno «siguen siendo extremadamente peligrosas para los niños».

«La inseguridad se está extendiendo a un ritmo acelerado en Níger», ha avisado, antes de recordar que los ataques en la región de Tillabéri y a lo largo de las fronteras con Burkina Faso, Malí y Nigeria han provocado un desplazamiento «significativo y continúan causando estragos en las vidas de cientos de miles de niños».

«En las zonas afectadas por conflictos, los lugares donde los niños y niñas son dependientes a la hora de recibir protección y ayuda, incluidas escuelas, instalaciones sanitarias y servicios de protección, también han sido atacados», ha agregado.

UNICEF y otras organizaciones han pedido en numerosas ocasiones la protección de los civiles, en particular de los niños y las mujeres, y el respeto del Derecho Internacional Humanitario. «Matar a niños y niñas es una grave violación de los Derechos Humanos», ha insistido.

Poirier ha hecho hincapié en que el conflicto continuo, los ataques repetidos y las restricciones de acceso debido a la inseguridad y la violencia también obstaculizan la capacidad de la agencia dependiente de la ONU para llegar a los más necesitados, aunque ha reiterado su «compromiso» de tomar todas las medidas para garantizar la seguridad de los niños y reducir el sufrimiento de las víctimas.

Por último, UNICEF ha instado «encarecidamente» a todas las partes a detener los ataques contra los niños y sus familias y mantenerlos fuera de peligro.

Los grupos terroristas han ganado presencia en los últimos años en varios países del Sahel, beneficiados por la falta de control de las autoridades en vastos territorios. Además de Estado Islámico en el Gran Sáhara, en Níger también opera la rama de Al Qaeda en Malí, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM).

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DPA

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