Buscando información sobre el formato de los certificados de vacunación en Europa, me encontré con esta página del gobierno de Luxemburgo en la que su autor, Thibault Milan, un experto en experiencia de usuario, ha creado un programa sencillo y de código abierto cuyo objetivo es permitir que un usuario escanee un certificado COVID digital de la Unión Europea con su smartphone (o utilice la captura de pantalla del que ya tenía) y pueda generar una entrada en su passbook, con todo el procesamiento de datos hecho en el propio dispositivo y sin enviar datos a ningún servidor remoto. Funciona con Apple Wallet en el iPhone y en otros programas del mismo tipo en Android – yo lo he probado con PassAndroid, pero hay otros.
Me ha parecido una forma sencilla y práctica de llevar el certificado de vacunación a mano en el dispositivo, además de la consabida captura de pantalla que siempre tienes que perder tiempo buscando entre tus fotos o tus archivos, o del papel que te imprimieron el día que te vacunaron, que termina completamente doblado y hecho un asco. En realidad, lo que hace es leer el código QR de tu certificado de vacunación (impreso o ya en formato digital en tu dispositivo), extraer y analizar su información utilizando el Europe eHealth Network Digital Covid Certificate Payload, y generar un fichero compatible con las aplicaciones comunes de tipo e-wallet, al que le pone sin más un fondo azul y el logo de las doce estrellitas. Finalmente, dado que Apple ha diseñado sus wallet-pass (el formato de las tarjetas que colocas en tu Apple Wallet) de forma muy segura, y deben estar firmados para ser visibles en la aplicación Apple Wallet, el desarrollador ha implementado esa función a través de un servicio web que firma un resumen de los datos, no los datos en sí, en la memoria.
Es, simplemente, una forma sencilla y práctica de llevar el certificado de vacunación a mano, en el mismo lugar en el que muchos usuarios llevan ya sus billetes de avión o de tren, para poder mostrarlo cuando sea necesario. Algo que debería exigirse no solo para viajar, sino para prácticamente cualquier actividad que implique un riesgo de contagio, por mucho que en algunos países o territorios los distintos estamentos jurídicos se empeñen en anteponer argumentos absurdos a algo que sería fundamental para la seguridad de todos.
Enrique Dans































