Por Arjuna

Investigadores turcos han encontrado la cabeza y otros restos del periodista saudí Jamal Khashoggi en un pozo del jardín de la residencia del cónsul árabe en Estambul, informó la cadena de televisión británica Sky News citando fuentes (cercanas al Gobierno de Ankara o a los servicios secretos) que pidieron no ser identificadas.

La nota agrega que “el rostro” de Khashoggi, de 59 años, “está desfigurado”. Los rastreadores turcos todavía prosiguen la búsqueda de las partes restantes del cuerpo del reportero en el bosque de Belgrado, próximo a Estambul y en la vecina provincia de Yalova.

Así mismo, el martes miembros de los servicios de inteligencia turcos filtraron “extra oficialmente” a la prensa que Khashoggi, desaparecido desde el pasado dos de octubre, ‘había sido estrangulado lentamente y su cuerpo descuartizado en quince piezas”  y que uno de los ejecutores, identificado como Saud al-Qahtani, ordenó al escuadrón de la muerte “traedme la cabeza de ese perro.”
Jamal Khashoggi, exiliado en EEUU desde 2017, colaboraba con el diario The Washington Post. En sus artículos denunció el encarcelamiento de los disidentes en Arabia Saudí; su  participación, liderando la Coalición Árabe, en la Guerra de Yemen, donde ya ha habido (desde 2015) decenas de miles de muertos, muchos civiles; el empeño de Riad para acallar la voz del canal de televisión qatarí Al Jazeera y el nepotismo del príncipe heredero Mohamed Bin Salman, de 33 años de edad, gobernante de facto del Reino del Petróleo.

(Cabe señalar que España exportó el año pasado a Arabia Saudí armas por valor de 270 millones de dólares, convirtiéndose en el tercer vendedor de armamento al Reino del Petróleo, sólo por detrás de la UE y Estados Unidos. Pese a las violaciones de los DDHH en ese “país amigo” y “la masacre de inocentes en Yemen”, el presidente Pedro Sánchez seguirá haciendo negocios bélicos con Riad, pues “la pela es la pela”).

Khashoggi fue al consulado de Arabia Saudi en Estambul en busca de un documento para casarse con su novia turca, la investigadora Hatice Cengiz.
Al parecer, en la sede diplomática fue sedado, torturado y cortado en pedazos (al principio cuando estaba vivo) con un serrucho por un médico forense que le desmembró escuchando música a todo volumen con auriculares. “Me gusta hacer el trabajo así, vosotros también deberíais escuchar alguna melodía” en momentos como éste, dijo a sus “compañeros”, según diversas fuentes, cuando troceaba a Jamal Khashoggi.

Según han informado diversos países, entre ellos la principal cadena de televisión China, la CCTV, que ha difundido un video con las imágenes, a Jamal Khashoggi le desnudaron, le quitaron el traje que llevaba en el consulado y uno de los sicarios de similar corpulencia, vistiendo su ropa y con una perilla falsa, salió de la legación diplomática paseando con naturalidad e imitando los movimiento del reportero ajusticiado.

En la ejecución extrajudicial participaron, según el presidente turco Tayip Erdogan, quince sicarios, incluidos varios generales, que llegaron a Estambul en dos aviones para cometer un crimen “salvajemente planificado con varios días de antelación“.

 

 

 

 






 

mm
Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

Deja un comentario