Empiezo, con este título que pertenece a una estrofa de un tema de Serrat, porque en realidad, ese es mi estado de ánimo. Harto…muy harto. No sé si podré verbalizar toda mi indignación. Es como si tuviera encima de mi una gran nube de palabras con calificativos que se asientan en lo indigno, y la misma tuviera que pasar, de una en una, a este texto, como si de un embudo se tratara.
Estoy harto. Esta mañana he oído una definición de populismo: “Ofrecer soluciones falsas a problemas reales”. Para mi es una de las mejores definiciones que he oído…es perfecta, es muy real. Y oyéndola me parece perversa por el engaño sistemático, machacón y manipulador que se nos vende. Estoy harto.
Estoy harto, nos venden su marca, pero no productos de la misma. A buen entendedor pocas palabras bastan, pero lo voy a explicar por que así me quedo a gusto y descargo mi malestar. Estoy harto.
Estoy harto de oír en programas de televisión (que ya no oigo por salud mental) hablar, debatir, rifirrafear sobre los partidos políticos; tertulianos clarividentes que son “expertos” en todo, enfrentados entre unos y otros con el letrero en neón que dice: “y tú más”; edificante, educativo, armonizante…léase la ironía. Parlotean sobre los partidos políticos, sobre sus acciones, sobre sus discursos, sobre sus presuntos delitos…sobre sus miserias. La política que debería emanar docencia, emana indecencia. Insultos, palabras prebélicas, provocaciones. Todo un surtido de mala educación, en unos personajes que establecen sobre el pueblo una brecha; no solo salarial, sino también de beneficios “laborales”. Estoy harto.
Estoy harto de que se hablen de partidos políticos como si de equipos de futbol se tratara; de como juegan, sus fichajes(compras), sus ventas, su gobernanza… ¿y de la afición quien se acuerda? Estoy harto.
Estoy harto de que no se hable de los propósitos por lo que se creo un partido político, que es procurar bienestar social. De nosotros… no se habla, nosotros, tenemos que defendernos por cuenta propia, por nosotros mismos: denuncias, manifestaciones, artículos, Asociaciones y un largo etcétera de reivindicaciones. Que mal lo están haciendo. Estoy harto.
Estoy harto de que nada más se escuche o se convoque al pueblo cuando se “pide” el voto, cuando quieren poder ¿les importamos algo? Se convocan elecciones cuando hay interés para el equipo…perdón, para el partido político, aunque el gasto sea público. Y hablando de público, da la sensación que hay un Universo paralelo que no nos afecta, o cuando se habla de él, es tan cotidiano, que se mimetiza con el paisaje. Estoy hablando de la corrupción. Es un asunto muy grave, y si España está así, es gracias a las mentes faltas de ética y moral, que se han aprovechado de su cargo, de su poder para poder lucrarse ilegalmente. El poder, primero corrompe, y luego te vuelve majareta. Desde el que está en lo más alto del poder, hasta los que son menores, y tienen un cargo relevante en el orden público. A costa nuestra. Estoy harto.
Estoy harto de la España actual, con términos medievales manipulando mentes para sus propios fines, gente manipulada a través de símbolos, y nada de realidades. España baja en el listón de la submediocridad, y lo que es más trágico, no se ven atisbos de mejora. Estoy harto
“Cuando los que gobiernan pierden la vergüenza los que obedecen pierden el respeto”. Esta frase se puede hacer tangible, vale para todos. Estoy harto. ¿lo estas tú también?
Kike Román































