• Es necesario modificar el bono social energético ya que el actual exige un nivel de rentas excesivamente bajo y ofrece descuentos insignificantes.
• Es imprescindible configurar un modelo energético más justo, modificar el mercado de la energía y el sistema de fijación de precios ajustándolo al coste real de producción.
• Hay que poner en marcha la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética, dotándola de un plan y de los recursos necesarios.
La Unión General de Trabajadores reclamará al nuevo Gobierno que aborde el drama de la pobreza energética y configure un modelo energético más justo socialmente, que tenga en cuenta a las personas más vulnerables y en riesgo de exclusión.
El sindicato recuerda que la pobreza energética se manifiesta con mayor intensidad en épocas de calor o frío, cuando aumenta el consumo de energía y en consecuencia la factura de la luz o gas.
Es en estos momentos principalmente cuando los hogares sin ingresos, o con ingresos muy bajos, no pueden mantener sus viviendas a una temperatura adecuada, y no pueden hacer frente al pago de los recibos.
El efecto es más acusado para aquellos usuarios que menos consumen, dado que en España se paga un alto porcentaje de gastos fijos, más del 60% de la factura.
A nivel europeo, los hogares españoles se han convertido en los que más esfuerzo económico tienen que hacer para pagar electricidad y gas. En una década (primer semestre de 2009 al de 2019), España ha pasado de la décima posición a la quinta en tener la luz más cara de la Unión Europea, situándose actualmente diez puntos por debajo de la media de la UE.
UGT subraya que el suministro energético es un derecho esencial y demanda al Gobierno que se forme:
• Que modifique el bono social energético, que integra el térmico y el eléctrico, ya que los modelos aprobados en legislaturas anteriores no han sido suficientes para ayudar a los hogares más vulnerables a hacer frente a los pagos, debido principalmente a que los descuentos no son significativos, y además exige un nivel de rentas excesivamente bajo.
• Que acometa una reforma del modelo energético más justa económica, social y medioambientalmente, que proteja a todos los consumidores, y que tenga en cuenta especialmente a los grupos sociales más vulnerables y en riesgo de exclusión social. En este sentido, UGT considera que es necesario modificar el mercado de la energía (luz, gas) y el sistema de fijación de precios, haciéndola asequible, ajustándola al coste real de producción, y reduciendo el IVA actual del 21%, al 10% como mínimo.
• Que desarrolle la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024, dotándola de un plan y de los recursos necesarios, para que abarque de forma coordinada una perspectiva global, desde la rehabilitación de viviendas y edificios para hacerlos más eficientes, hasta la salud, la educación, el acceso a las nuevas tecnologías, etc.