El imparable crecimiento de la segunda ola de contagios en la Comunidad de Madrid han encendido las alarmas. Los datos empeoran y Madrid acumula el 30% de los nuevos contagios, los refuerzos de la atención primaria y del rastreo de casos no llegan a la población, al contrario que los episodios de descoordinación que se están produciendo en el seno del ejecutivo que preside Isabel Díaz Ayuso.

Ahora, la sombra de la declaración del estado de alarma en la Comunidad de Madrid cae lentamente sobre la Comunidad y se asoma en la reunión que mantendrán “en cuanto sea posible” entre Pedro Sánchez y Ayuso.

Ayuso y su gestión están expuestas. La dura hemeroteca la señala con el dedo acusador por su mala dirección, pero hay una frase que se levanta por encima del resto. El 5 de mayo, un día después de que Pablo Casado declarase que prorrogar el estado de alarma “no tiene sentido”, Ayuso decía: “Todos los días hay atropellos y no por eso prohíbes los coches”.

Por aquel entonces ya era la comunidad que acumulaba más fallecidos por el coronavirus (14.000) y cuando le han preguntado en una entrevista en esRadio si dormiría tranquila si decae el estado de alarma y todos salen a la calle, Ayuso respondía citando al ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien señalana que no prorrogar el estado de alarma sería llevar al país “al caos”. 

“¿Qué se cree el Gobierno que ha ocurrido en España? Ya estamos en el caos. ¿Qué puede haber más caótico que las decenas de miles de muertos que tenemos sobre nuestras espaldas o la cifra de desempleados a la que nos estamos abocando por la caída del PIB?”, replicaba la presidenta.