El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha opinado hoy que el PP se equivocaría si entiende el proyecto de Pablo Casado como una «enmienda a la totalidad» a la época de Mariano Rajoy, al igual que erraría si considerase que «la vuelta a las esencias es regresar a la refundación del PP».

En una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero, Herrera ha mostrado su respaldo a Pablo Casado, del que ha dicho que será el próximo presidente, y ha alabado su trayectoria y capacidad.

Preguntado sobre si cree que Casado cometió un error cuando al asumir la presidencia del partido utilizó expresiones y lanzó mensajes similares a Vox, Herrera ha contestado: «Es muy brillante, es listo, una esponja, tiene perspectiva, perspicacia y preparación. Ha trabajado donde el partido le ha dado responsabilidad, pero llega a esto hace un cuarto de hora».

Y ha añadido: «Casado es el Pablo que conocemos y sus circunstancias, y las que le han correspondido han determinado que haya tenido que rectificar en algún comentario, pero esto no le invalida, sino todo lo contrario».

Ha opinado que la fortaleza del PP en el futuro se basa en asumir, con sus luces y sombras, la «totalidad de su trayectoria, sin complejos» y ha advertido del error que supondría querer borrar los últimos 14 años del partido, algo que, según ha dicho, no está en la voluntad de Casado.

Ha mostrado su respaldo al «espíritu» que representa el actual presidente del PP, aunque no siempre haya «unanimidad», pero esa es la esencia de ser «libre» y «crítico», como le han respetado sus «anteriores jefes».

Así, ha definido a Jose María Aznar como un «hombre muy serio», con el que nunca ha tenido -más allá de su respeto- una gran relación personal, a Mariano Rajoy, como un «gallego al que quiere mucho» y a Pablo Casado, como a «Pablo, que para nosotros es Pablo y que va a ser el próximo presidente del Gobierno, y no es una profecía sino un pronóstico».

Sobre las perspectivas electorales de Vox, el presidente castellanoleonés ha reconocido que el PP ha cometido errores y deméritos y se ha visto «sacudido, no por uno ni dos, sino por muchos casos de corrupción», aunque ha advertido de que la «irrupción» de Vox no está en esos «aires regenerativos».

Y ha cargado contra la formación de extrema derecha por su «dirección antisocial y antiética» como en política migratoria o en la existencia de una «violencia objetiva y estructural contra la mujer».