Pese a que el juego como tal nació mucho antes, el inicio de la idea de los casinos (tal y como hoy en día los conocemos) en España se remonta al siglo XIX, cuando las clases altas se reunían en casinos “culturales o recreativos”, lugares donde se realizaban todo tipo de puestas y se jugaba a cartas. Estos sitios, que empezaron a tomar fama con el transcurso de los años, terminaron siendo prohibidos en España durante la dictadura de Primo de Rivera a principios del siglo XX, y no fue hasta dos años después de la muerte del dictador Francisco Franco cuando el juego empezó a sentar las bases para su legalidad.

A partir de 1977, con la entrada de la transición y la nueva democracia en España, los casinos y los juegos de azar empezaron a ser legales en España y se inició la construcción de los espacios culturales (o salones de juego), principalmente en las ciudades de Barcelona y Madrid. Al igual que sucedió en otros países europeos, la presencia de ese tipo de entretenimiento fue creciendo con el paso del tiempo, convirtiéndose en una referencia entre la población a inicios del nuevo siglo XXI.

Con la popularización de Internet, las casas de apuestas y los casinos en general tomaron una popularidad nunca antes vistas, viéndose así los usuarios diarios multiplicados año tras años y conformando así una economía entorno al juego que, actualmente, conforma el 3% del PIB español. Pese a la controversia que han generado los casinos y los juegos de azar en general, se puede decir que en la actualidad forman parte del tejido de entretenimiento habitual de una gran parte de la población, que consume este tipo de juegos tanto en establecimientos físicos como en Internet, donde han proliferado los nuevos casinos y casas de apuestas.

Actualmente, las noticias recientes sobre los casinos online se centran en la publicidad de ese tipo de entretenimiento, que cada vez está siendo más restringida por el Ministerio de Consumo del Gobierno Español. Desde que inició la pandemia del Coronavirus, el encargado de este Ministerio, Alberto Garzón, ha limitado la publicidad de casas de apuestas y casinos tanto en televisión como en eventos deportivos. Esto ha limitado su aparición en horarios nocturnos y ha obligado que las celebridades dejen de participar en los anuncios de casinos y casas de apuestas. Pese a que los textos definitivos aún están a la espera de ser aprobados en Europa, parece ser que la política respecto a este tipo de publicidad será cada vez más restrictiva a lo largo del país.

Con este tipo de políticas se espera poder reducir el número de consumidores que, debido a los condicionantes actuales, pueden acabar realizando conductas peligrosas para su salud. Debido al gran número de personas que, hoy en día, están expuestas a este tipo de entretenimiento, también es evidente que las políticas gubernamentales deben responder a unas necesidades que no paran de crecer con el tiempo.