El líder de Hizbulá, Hasán Nasralá, pidió hoy apoyo financiero a los simpatizantes del grupo armado libanés para hacer frente a las sanciones económicas que Estados Unidos ha impuesto contra su cúpula.

Nasralá afirmó que las sanciones «son parte de una guerra económica, financiera y psicológica» lanzada por Estados Unidos contra Hizbulá, porque el grupo chií «desafía» el plan de paz del presidente Donald Trump para Oriente Medio.

«La resistencia necesita hoy el apoyo popular porque estamos dentro de una batalla económica», dijo Nasralá en un discurso televisado.

El pasado mayo Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones económicas contra Nasralá y otros miembros de la milicia, que se considera a sí misma un movimiento de resistencia armada contra Israel.

Las sanciones se han sumado a la decisión del Reino Unido de designar a Hizbulá un grupo terrorista, al igual que hacen desde hace décadas Estados Unidos y varios países árabes del Golfo.

Nasralá afirmó que no descarta que aumenten las sanciones y las medidas financieras contra Hizbulá y sus aliados, lo que puede causar nuevas «dificultades» para el grupo.

«Nos estamos poniendo en la lista del terrorismo porque les derrotamos, rompemos y derrocamos sus proyectos», comentó el líder del grupo chií.

Al incluir a Hizbulá en su lista de grupos terroristas, el Reino Unido no hizo distinciones entre el grupo armado y su brazo político, que tiene una importante representación en el Gobierno y el Parlamento libanés.

Hizbulá cuenta actualmente con tres ministros en el Ejecutivo del primer ministro Saad Hariri y tiene 13 escaños en el Parlamento unicameral.

El grupo libanés también es uno de los principales aliados del presidente sirio, Bachar al Asad, en la guerra que cumplirá su octavo aniversario la próxima semana.