Honduras amaneció este martes en una relativa calma luego de las protestas del lunes, algunas muy violentas, como ocurrió en Tegucigalpa, derivadas por la aprobación en el Parlamento de una Ley de Reestructuración del Sistema de Salud y Educación, que rechazan maestros y médicos, entre otros.

Ante eventuales nuevas protestas anunciadas para hoy, la Secretaría de Educación resolvió suspender clases en los niveles de preparatoria, primaria y secundaria, lo que también hicieron algunas instituciones educativas privadas y la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

En Tegucigalpa, las protestas del lunes dejaron varios lesionados, al menos uno de ellos herido de bala en el pecho, sin orificio de salida; detenidos, tres edificios públicos dañados -dos de ellos de la Alcaldía Municipal- y una farmacia.

También hubo daños materiales en restaurantes de comidas rápidas y otros negocios en el centro histórico de la ciudad, lo mismo que saqueo de varios negocios en distintos puntos de la ciudad, según informes oficiales y de propietarios y vecinos de zonas afectadas.

Los disturbios comenzaron cuando los primeros manifestantes, de una marcha de miles de personas, entre maestros, personal del sector de la salud y otros sectores, incluso de la oposición política, se aproximaban al Parlamento hondureño, en el centro histórico de Tegucigalpa.

La protesta terminó en una batalla campal que duró varias horas entre manifestantes y policías, con decenas de lesionados de ambos bandos.

Imágenes de la televisión local mostraron a un individuo correr detrás de manifestantes con una pistola en la mano, de quien después un jefe de la Policía Municipal dijo que era miembro de ese cuerpo, que tenía «día libre», pero que por su cuenta se sumó a sus compañeros.

El individuo fue detenido y se le decomisó el arma, mientras que otro agente, al parecer de la Policía Nacional, que también fue visto con pistola en mano, «se presentó voluntariamente a entregarla», dijo un oficial de la institución.

Las protestas en el centro de la capital terminaron en horas de la tarde, pero en la noche y esta madrugada hubo saqueos en varios negocios en distintos puntos de la ciudad.

Hoy, se han producido algunas protestas en varios puntos del país con el cierre de tramos carreteros, incluso en el extremo sur de Tegucigalpa, aunque sin disturbios violentos como los del lunes.

El presidente del Parlamento, Mauricio Oliva, dijo a periodistas que convocó para hoy a los jefes de bancada de los partidos políticos para informarles de la suspensión y archivo de los decretos aprobados para la reestructuración presupuestaría en las Secretarías de Salud y Educación.

«Vamos a suspender y archivar esta ley que recientemente se aprobó, con el ánimo de citar a las partes en conflicto a que se sienten a construir una propuesta en conjunto, la cual va a ser mediada y supervisada por el Congreso Nacional», indicó Oliva, a quienes algunos sectores del gobernante Partido Nacional comienzan a promover para eventual candidato presidencial para las elecciones generales de 2021.

Oliva enfatizó en que «no hay motivos» para que siga la confrontación en el país, «en la que no gana nadie, en la que perdemos todos».

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, calificó de «positivo» lo anunciado por Mauricio Oliva y dijo que «sigue siendo válido el diálogo amplio y sincero».

Añadió que el diálogo «es el que nos puede llevar a darle al pueblo hondureño servicios en los que por muchos años no ha habido calidad, en educación y salud».

Hernández señaló que el pueblo hondureño merece un mejor servicio en los hospitales y que no deben existir muchas diferencias entre el niño que estudia en un colegio público y uno de la escuela privada.

La presidenta del Colegio Médico de Honduras, Suyapa Figueroa, una de las participantes en la manifestación del lunes, indicó que le parece bien que el presidente del Parlamento haya anunciado que la ley aprobada por la que protestan maestros y el sector de la salud, quedará suspendida y archivada.

Añadió que si la iniciativa no hubiera sido aprobada por el Parlamento la semana pasada, el lunes la protesta no hubiera derivado en violencia.

«Han despertado a un gigante que estaba dormido, al pueblo», recalcó Figueroa.

Los maestros también han expresado su satisfacción por el anuncio de Oliva, de dejar en suspenso y archivar la polémica ley, que no contó con el respaldo de las principales fuerzas de oposición en el Parlamento al momento de ser aprobada, la semana pasada.

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