Por Javier Cortines

El detonante de las protestas pro democráticas que incendian desde hace semanas las calles de Hong Kong y que están poniendo en jaque al Gobierno de Pekín, tuvo lugar el Día de San Valentín del año pasado: el 14 de febrero de 2018. Para celebrar esa fecha tan importante “para los enamorados”, Chan Tong-Kai, de 19 años, y su novia Poon Hiu-Wing, de 20 años, que estaba embarazada, se fueron unos días de vacaciones a Taiwán.

Antes del viaje, Chan Tong-Kai, estudiante de Ciencias Económicas, había escrito en las redes que estaba “enamoradísimo” de Poon Hiu-Wing, quien daba clases sobre cocina y belleza, y en sus declaraciones de amor afirmaba que “ella es mi primera y última novia”. El texto se acompañaba con una foto que se había hecho la pareja, visiblemente retocada, en la que ambos aparecen felices y con besos en las mejillas.

A la izq. foto que subió Chan Tong-Kai a las redes. A la derecha llevando el cuerpo de su novia en una maleta.

Al parecer, el 16 de febrero, dos días después de llegar a Taipei (la capital de Taiwán), la pareja empezó a discutir “sobre asuntos sin importancia” pero, una vez encendidos los ánimos, se pasó a las manos. En un momento de la pelea, que tuvo lugar en la habitación del hotel donde se alojaban, ella le dijo “que el bebé que llevaba dentro no era suyo, que era de otro novio que había tenido antes que él”.

Chan montó en cólera -según declaró posteriormente a la policía hongkonesa- y ambos forcejearon en el suelo durante diez minutos. Luego el muchacho la paralizó y la estranguló. Tras cometer el feminicidio, introdujo el menudo cuerpo de la joven en una maleta, que dejó cerca de la entrada de una estación del metro de Taipei.

Luego Chan regresó a Hong Kong, confesó el crimen a la policía y, como no hay tratado de extradición entre Taiwán y China, y las leyes de la excolonia británica no permiten que sea juzgado por un feminicidio cometido en Taipei, el asesino confeso y maltratador sólo ha sido condenado a una pena de 29 meses de cárcel (por utilizar las tarjetas de crédito de su novia cuando ya estaba muerta) y, -dicen fuentes cercanas al caso- que por buena conducta, podría ser puesto en libertad el próximo mes de octubre.

El pasado mes de febrero, un año después del brutal asesinato, Carrie Lam, Jefa del Ejecutivo de Hong Kong, propuso una legislación que permitiese extraditar a Taiwán a los hongkoneses acusados de haber cometido crímenes en ese país (que no está reconocido por China,) lo que fue interpretado por los habitantes de la colonia británica “como un caballo de Troya”, cuyo objetivo final era entregar al Gobierno comunista  de Pekín a los disidentes  y a los demócratas, incluyendo a los líderes del movimiento pro democrático de Tiananmen (4 junio 1989) que viven en la excolonia británica.

Aún más, la mayoría de los ocho millones habitantes de Hong Kong, defensores acérrimos de la democracia y la libertad, teme que la legislación propuesta por Carrie Lam sea manipulada por los halcones del Gobierno chino presidido por Xi Jinping, y que “esa ley trampa” se amplíe a “países amigos de China” que, a cambio de dinero u otros favores, se dediquen a “una caza de brujas de disidentes” que denunciaron o denuncian los crímenes y la corrupción del gigante comunista, donde hasta hace poco tiempo se ejecutaba a la gente en público y obligaba a la familia a pagar la bala.

Como ya he escrito en otras ocasiones, cuando yo vivía en China (a finales de la década del siglo XX y principios del XXI), en el país había cientos (quizás miles) de “laogais” (campos de reducación mediante el trabajo). Algunos de los presos políticos que eran trasladados en tren a esos “gulags”, se arrojaban por las ventanas en marcha para “suicidarse”, según la versión oficial, o eran eliminados durante el trayecto por la policía, según sus familiares y organizaciones defensoras de los DD.HH.

Hong Kong es una Región Administrativa Especial (RAE), al igual que Macao. Según los acuerdos firmados entre Londres y Pekín “se debe respetar la independencia y la democracia de la Isla” durante cincuenta años a partir de la devolución a China, acto que tuvo lugar el primero de julio de 1997, por lo que “la soberanía y el sistema político de Hong Kong deben ser respetados” al pie de la letra, hasta el año 2047.

Hay que subrayar que en China hay tres demonios que no puede tocar la prensa. Estos con conocidos como las “TRES TES”. A saber, Taiwán (la isla rebelde), Tiananmen (la masacre de estudiantes, trabajadores y demócratas, que sigue pendiente de una investigación) y El Tibet (Pueblo que sigue esperando el retorno del Dalai Lama, obligado a huir tras la ocupación del Reino de los Himalayas por el Ejército chino).

Chan Tong- Kai no puede ser juzgado en Hong Kong del feminicidio cometido en Taiwán (debido a las leyes de esa RAE), por lo que el Sr. Poon, padre de la joven, ha escrito una carta a la Jefa del Ejecutivo, Carrie Lam, sugiriendo varias ideas para que el asesino pague por el abominable crimen de su hija.

En la misiva le pide que se estudien varias opciones:

-1- Que se llegue a un acuerdo entre las partes implicadas “sólo sobre este caso en particular”.

-2- Que se conceda a los jueces “jurisdicción extraterritorial” para los “casos de crímenes muy graves”.

-3- Que se persuada al asesino confeso, Chan Tong-Kai “para que se entregue a las autoridades de Taiwán”.

Pero las cosas se complican y, algunos analistas temen que la mastodóntica defensa de la democracia que está haciendo Hong Kong se escape de las manos a Pekín, y prenda en toda China continental, país que alberga a unos 1.400 millones de habitantes. El gigante asiático “que ha entrado por la puerta grande del capitalismo salvaje”, sigue autodenominándose “comunista”, lo que sigue siendo muy lucrativo para la nomenclatura y los altos cargos del PCCh.

Fuentes: The New York Times, The South China Morning Post (periódico hongkonés editado en inglés) y The Taiwan Post

 

 

 

 

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog:nilo-homerico.es/reciente-publicacion., en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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