El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) juzga a partir de este lunes si el magistrado Salvador Alba manipuló una instrucción penal y orientó a un testigo para intentar volar por los aires la carrera política de la juez Victoria Rosell, cuando acababa de ser elegida diputada de Podemos.

El juicio comenzará este lunes y se prolongará durante dos semanas, con sesiones de mañana y tarde. Las fechas señaladas para la vista son el 1,2,3,11 y 12 de julio, con el día 4 reservado para el caso de que se retrasen las comparecencias previstas.

Alba está suspendido de empleo y sueldo por estos hechos desde hace meses. Ahora tendrá que responder de cuatro delitos por los que la Fiscalía de Canarias exige que sea condenado a diez años de cárcel y 29 de inhabilitación (prevaricación judicial, cohecho, falsedad y revelación de secretos).

Aparte del Ministerio Fiscal, en la causa está personada como acusación particular en su condición de víctima la jueza Victoria Rosell. El partido político Podemos y el periodista Carlos Sosa ejercen como acción popular. Sostienen que el procesado aprovechó unos meses en los que sustituía a la entonces diputada de Podemos en el Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria para dirigir en contra de la juez un caso de fraude fiscal abierto al empresario Miguel Ángel Ramírez, relativo a Seguridad Integral Canaria.

La Fiscalía acusa al magistrado de manipular de forma «arbitraria» y «con ánimo espurio» la tramitación de ese procedimiento -que había sido iniciado por la propia juez Rosell- con el propósito de «recopilar material ajeno» a los hechos que se investigaban (un posible fraude a la Seguridad Social) «que sirviera de plataforma para perjudicar profesionalmente» a su colega.