Los primeros días de octubre, Huso Editorial, presenta Siempre es de noche en Pyongyang, el segundo poemario de Montse Ordóñez. Gestora cultural y poeta. Miembro del jurado del II Premio de Poesía Editorial Verbo(des)nudo, Chile, sus trabajos han sido publicados en Revistas literarias de USA, Chile, España, Colombia, Uruguay, Argentina y México. Colaboradora de la Revista La charca literaria. Ha participado en lecturas poéticas en Barcelona, México y USA.

De Ordoñez ha dicho el prestigioso poeta valenciano, Migel Veyrat: « Montse Ordoñez ha dado un salto enorme en su decir poético plantándose en el limes del bosque donde el amor comienza a cubrirlo todo : La visión de la noche llena sus versos de misericordia, solo para entrar de nuevo en la desesperanza de una oscuridad que no termina ».

Montse Ordóñez
Montse Ordóñez

Siempre es de noche en Pyongyang cuenta con 61 poemas, incluidos en una edición que tiene en la cubierta una imagen artística de Josef Sudek y el diseño de colección de Roberto Carril Bustamante. 

 

Hablar de poesía y de límites parece imposible, pero, sin embargo, Montse Ordóñez nos invita deslizarnos sobre los filos de nuestros propios vértices desde la primera página de este libro. Porque ella utiliza la oscuridad como guía: como final, presagio y estrella. Como faro. Como si fuese capaz de inventar un juego de luces y sombras en donde los sentimientos se fusionan entre el empoderamiento que nos regala el olvido, y la misericordia que se esconde bajo el manto de todos aquellos recuerdos que nunca fueron. Que no son ni serán.

Huso publica “Siempre es de noche en Pyongyang”, el último poemario de la poeta catalana Montse Ordoñez
Huso publica “Siempre es de noche en Pyongyang”, el último poemario de la poeta catalana Montse Ordoñez

Recorrer el camino de este libro es, entre otras cosas, una invitación a asomarnos a los contornos. A animarnos a hacer malabares sobre el abismo de la noche que, mientras nos amenaza, nos acuna y nos abriga la fe.

Temblor

Hay ocasiones

en las que el verbo amar

se nos cae de los labios

Hay verbos

que deberían ir acompañados

de un prospecto y un pañuelo.