lunes, enero 18, 2021
La Iglesia extiende su control funerario: rechazan esparcir las cenizas de los...

La Iglesia extiende su control funerario: rechazan esparcir las cenizas de los difuntos o guardarlas en casa

La Iglesia española crea un documento en el que expresa su oposición a las cremaciones y los "homenajes" al difunto en las celebraciones católicas en cementerios y tanatorios

La semana pasada, los obispos españoles presentaron un documento en el que plantean cómo deben ser los funerales u honras fúnebres. La Iglesia pretende blindar no solo los enterramientos sino también las incineraciones.

En la Instrucción pastoral Un Dios de vivos, los obispos lamentan cómo «se han introducido prácticas que son ajenas a la tradición cristiana: la incineración u otras prácticas, que no formaban parte de la tradición cristiana» y, aunque admiten la cremación, proponen «insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrados».

Enrique Benavente, el obispo responsable de Doctrina de la Fe en la Conferencia Episcopal, durante la presentación del documento, lamentó que «Muchas veces, social y culturalmente, se olvida la cuestión de Dios y vituperó las «maneras insólitas» de conservar las cenizas de los difuntos, que «son difíciles de conciliar con el respeto cristiano al cuerpo del difunto».

«En caso de que una familia opte por la cremación, no debe hacerse contra la voluntad del difunto y se debe evitar todo signo, rito o modalidad de conservación de las cenizas que nazca o pueda ser interpretado como expresión de una visión no cristiana de la muerte y de la esperanza en la vida eterna», se puede leer en el documento.

Además los obispos desaprueban prácticas como las de «esparcir las cenizas en un paraje natural porque se piensa que la muerte es el momento de fusión con la madre naturaleza, o relacionar la cremación con la reencarnación, o repartir las cenizas para utilizarlas como mero objeto de recuerdo del difunto», como «recuerdos conmemorativos, piezas de joyería u otros artículos».

Asimismo el documento menciona que «en el caso de que el difunto hubiera dispuesto la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le han de negar las exequias».

La Iglesia, las cenizas y los columbarios

En uno de los apéndices del documento, se habla de los columbarios como «lugares idóneos para depositar las cenizas después de la muerte y de la cremación de los difuntos», y se exige que sean rincones sagrados.

La Iglesia extiende su control funerario: prohíben esparcir las cenizas de los difuntos o guardarlas en casa
La Iglesia extiende su control funerario: prohíben esparcir las cenizas de los difuntos o guardarlas en casa

Según los obispos, «la conservación de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oración y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. Así, además, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas». De este modo, «no está permitida la conservación de las cenizas en el hogar» ni «pueden ser divididas entre los diferentes núcleos familiares».

En relación a los funerales, la Iglesia española avisa de que «no debe convertirse en un homenaje al difunto» y tratarán de reducir la participación de familiares o amigos en ellos, con el objetivo de «evitar un juicio global sobre su persona».

Además, para preservar la catolicidad de las exequias, se prohíbe utilizar expresiones como «Allá donde estés o «Si es que estás en algún lugar», ya que, en su opinión, son «incompatibles con la fe».

Para Leonardo Lemos, presidente de la Comisión Episcopal para la Liturgia, encargada de la redacción del texto, «las exequias no son homenajes al fallecido, no son lugar para un panegírico».