Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno y secretario general de Podemos, ha fijado como «tarea política fundamental» de Podemos para los «próximos tiempos» avanzar hacia un «horizonte republicano como hoja de ruta para su formación durante la apertura del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos.

«Hay que trabajar y construir alianzas para avanzar hacia un horizonte republicano, tiene que ser una tarea política fundamental de Podemos en los próximos tiempos», ha señalado.

El vicepresidente ha subrayado que los republicanos deben ser capaces de entender el «momento histórico de crisis de la Monarquía y del modelo de estado que encarna» y en consecuencia «tener valentía y audacia para poner sobre la mesa la necesidad de que España avance hacia el horizonte de una República» en el que «llegue a la Jefatura del Estado».

Ha apuntado también que «cada vez menos gente en España entiende, especialmente la gente joven, que en pleno siglo XXI la ciudadanía no pueda elegir quien es su jefe de Estado y que este no tenga que responder ante la Justicia como cualquier ciudadano y no pueda ser apartado de su cargo si comete un delito».

De igual forma, Iglesias ha vinculado ese horizonte republicano para encauzar la crisis económica y territorial de España, al plantear un proyecto que suponga fortalecer los derechos sociales, los servicios públicos, la igualdad de género, educación y cultura, que sea «modernizador» y deje atrás el modelo económico basado en «especulación inmobiliario, la exclusividad del turismo y la contratación pública del que la Monarquía fue un ineficaz promotor».

«La Monarquía ya no representa las nuevas oportunidades de negocio de sectores empresariales más dinámicos -señaló Iglesias-, sino que estos deben formar parte de un horizonte republicano que suponga modernización económica, mayor eficiencia y mayor capacidad competitiva en el marco europeo».

«Seguramente esta disociación entre intereses económicos de España y viejas estructuras revela el agotamiento del papel histórico que la Monarquía jugó en la patria», ha dicho.

Junto a lo económico, ha instado a lograr un horizonte republicano como «escenario de superación de la crisis territorial», estableciendo una organización «más federal, más confederal y construida sobre fraternidad y reconocimiento de la diversidad y plurinacionalidad de España», frente al «modelo centralista encarnado por la Monarquía».

También ha reivindicado la Ley de Memoria Histórica que aunque «no es perfecta» al seguir quedando «asignaturas pendientes», sí contiene elementos no acometidos por ningún Gobierno «en 40 años», y ha avanzado que se enriquecerá durante su tramitación parlamentaria con las aportaciones de otras formaciones y de las organizaciones de memoria histórica.