Este domingo, en un acto de presentación de la candidatura a la Tercera Asamblea Ciudadana de Podemos prevista para el 21 de este mes, Pablo Iglesias celebró que, a pesar de las dificultades, que atribuye a la «campaña de cloacas», Podemos ha llegado al Gobierno.

“Queridos amigos de las cloacas: estamos en el Gobierno”, así se dirigía Iglesias a todos esos que han trabajado para que su partido no llegase al Ejecutivo.

El líder de Podemos ha definido a esas cloacas como un organismo con tres tipos de responsables: «políticos, policiales y mediáticos». Arremetió contra estos últimos acusándoles de «lamer las hemorroides del poder» y atacar «la libertad de expresión». Y aseguró que «nuestra democracia será mejor» cuando esos supuestos responsables de la persecución «estén en la cárcel».

Iglesias aseguró que su principal reto debe ser la construcción de «contrapoderes» sociales que sirvan a la formación para poder tirar del Gobierno hacia la izquierda. «Los contrapoderes los han construido los poderosos desde siempre, por eso no necesitan al Gobierno, porque los medios de comunicación, sus aparatos ideológicos o dispositivos en la sociedad civil», argumentó Iglesias, que insistió en que Podemos debe «construir un bloque histórico» para cavar «trincheras sociales» que «representen y protejan los intereses de sectores subalternos».

«Nuestra formación política es un instrumento para la creación de contrapoderes de clase», porque «gobernar implica no olvidarse de para quién gobiernas»sostuvo el dirigente. Y puso como ejemplo a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que «ha demostrado que se puede hablar con todos pero sin olvidarte de que representas a los trabajadores». «Pero no se puede olvidar que si trabajadores, desahuciados, inquilinos o estudiantes no se organizan para presionar al Gobierno, entonces solo lo harán los fondos de inversión», zanjó.

Pablo Iglesias ha reiterado la vocación muy clara de gobernar y cambiar las cosas con la que nació Podemos. Finalmente, aunque con una presencia “modesta” ha entrado en un Ejecutivo que en mes y medio de mandato ya ha demostrado, según ha dicho, que “se pueden cambiar las cosas”.

Iglesias ha querido dar las gracias a Pedro Sánchez por haberle pedido que coordinara la política social del Gobierno, trabajando “codo con codo”, por ejemplo, con el Ministerio de Seguridad Social. Con un objetivo: que de una vez se cumplen los derechos sociales que reconoce la Constitución, que no es “un ladrillo para golpear al rival”.