La Xunta ha contactado con la dirección del medio tras la información públicada el pasado 6 de septiembre por el periodista Antonio Longueira Vidal bajo el título: «Malestar con la abogada del asesino de Cabana por una charla antiviolencia».

Los colegios profesionales de periodistas han hecho hincapié en reiteradas ocasiones de evitar el sensacionalismo en las informaciones relativas a los casos de violencia machista / DP

El contacto se ha realizado a través de la Secretaría Xeral da Igualdade con el objetivo de apercibir al periódico por el tratamiento informativo inadecuado sobre violencia machista por parte de su redacción de Carballo y «para continuar velando por la eliminación de los estereotipos de género y la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres a través de los medios de comunicación», tal y como figura en el documento al que ha podido acceder contrainformacion.es.

No es la primera vez que la redacción de La Voz de Galicia en Carballo, bajo la responsabilidad de Xosé Ameixeiras Lavandeira, es apercibida por las autoridades autonómicas, puesto que ya lo hizo con anterioridad en dos ocasiones. La primera, por una información publicada el 13 de noviembre de 2018 y firmada por Cristóbal Ramírez, y el 22 de enero de este mismo año por otro texto del mismo Toni Longueira.

EL TRATAMIENTO INFORMATIVO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO 

Los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental como creadores de opinión pública, por eso, una información comprometida con la eliminación de la violencia machista no debería suponer únicamente sobre casos aislados, sino también contribuir a la formación de una opinión ética y una conciencia crítica en su conjunto.

En este sentido, en cuanto al tratamiento mediático de la violencia machista, tanto el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia como la Red de Colegios Profesionales de Periodistas a nivel estatal ha hecho hincapié en reiteradas ocasiones en la necesidad de que sea tratada como una violación de los derechos humanos y como un problema social, evitando «el sensacionalismo y el drama» y potenciando el uso de fuentes autorizadas, además de utilizar un lenguaje adecuado, dado el servicio público que representan los medios de comunicación.