Parece que en los tiempos en que vivimos todavía hay gente que ve el hecho de amamantar a un bebé como algo malo o sucio. Este es el caso que le sucedió a Sandra Zamarano, una madre de Montcada i Reixac (Barcelona), que se dispuso a dar el pecho en el bordillo de la piscina municipal a su bebé de 6 meses. En ese momento el recepcionista de la misma se le acercó y le pidió que lo hiciese en el vestuario.

Según ha explicado la joven en una entrevista a Espejo Público, se quedó sorprendida y no supo reaccionar, por lo que se tapó y se dirigió al vestuario. Tras salir del vestuario decidió que la cosa no podía quedar así y se dirigió al recepcionista para decirle que en pleno siglo XXI no le parecía bien que se intentara tapar algo tan natural como la lactancia materna.

Además la madre puso una hoja de reclamación contra la empresa gestora y explica que la chica que la atendió se disculpó con ella y alegó que había sido un comportamiento unilateral de ese empleado ya que en las normas de la piscina no prohibían dar el pecho al bebé.

Aún así, Sandra decidió compartir su experiencia en las redes sociales, donde la viralidad que ha conseguido ha provocado que la empresa publique un comunicado en Facebook explicando su versión de los hechos y en el que aseguran que el empleado malinterpretó las medidas de seguridad frente al COVID-19 y solo intentaba protegerla de un posible contagio.

En el comunicado se puede leer: «Desde Montcada Aqua estamos convencidos de que la lactancia materna es un derecho, ante todo el bebé, y en segundo lugar, la madre, respaldada por organismos oficiales como la OMS, UNICEF, AEP, etc. Y sí, realmente estamos a favor de la lactancia materna. No tratamos la lactancia materna como algo que necesita ser ocultado. Apoyamos la lactancia materna en cualquier situación y defendemos el derecho del bebé a ser amamantado en cualquier lugar, ya sea público o privado. Nunca ha habido ningún impedimento en diecisiete años de gestión para que una madre amamante a su bebé en nuestro polideportivo.

Pedimos disculpas públicamente a una madre por un malentendido de un trabajador que también respeta y defiende la lactancia materna, con la interpretación de las normas vigentes de seguridad e higiene (para los riesgos y prevención del Covid-19) dentro de las instalaciones / piscina, al observar un usuario amamantando en el patio de recreo, sentado en la acera y con los pies dentro del agua, habló con el usuario para ofrecer diferentes alternativas cerca de la piscina porque podía amamantar. En ningún momento quiso prohibir o evitar que la mujer amamante. Pedimos que se detenga el linchamiento que sufrió este trabajador en las redes sociales. Lamenta el incidente y está preocupado por la situación causada, ya que nada menos prohibió amamantar a su bebé en las instalaciones.»

Sandra ha señalado que ha querido difundir lo que había pasado porque no entiende que en pleno siglo XXI todavía hay gente que al ver dar el pecho se escandaliza y lo ve como una cosa sucia, cuando en realidad es un momento bonito con tu hijo.