
Faltan aún cinco días para el 8M pero Ciudadanos ha decidido celebrar su propio Día Internacional de la Mujer en un acto en Madrid protagonizado por Albert Rivera e Inés Arrimadas y en el que han participado varias dirigentes del partido como Patricia Reyes, responsable del Área Mujer y LGTBI, la diputada Marta Rivera y Begoña Villacís, candidata a la alcaldía de Madrid.
Arrimadas ha sido la gran protagonista del acto y la encargada de presentar el decálogo de Ciudadanos sobre el feminismo. Un feminismo «liberal, abierto y plural» y que no ve a los hombres como «enemigos», sino como «aliados», según Arrimadas, que ha comenzado poniendo de ejemplo de «libertad» para las mujeres la gestación subrogada. «Allí donde podemos elegir más libertad, hay más feminismo y eso lo vamos a seguir defendiendo», ha dicho.
«El feminismo es una lucha común. Se ha avanzado muchísimo pero no suficiente. Mi abuela no estudió y mi madre no pudo porque se dedicó a cuidarnos», ha desvelado la portavoz de la Ejecutiva y ahora cabeza de cartel por Barcelona el 28A. Arrimadas ha alertado a las mujeres de que no pueden «confundir la igualdad de derechos con la igualdad real». Porque, según ha reconocido, «sigue habiendo mucha brecha salarial». Por eso ha apostado por «un feminismo inclusivo y moderno», para que cuando acuda una mujer a una entrevista de trabajo «no te pregunten si vas a querer ser madre».
Arrimadas ha presumido de que la primera medida que impulsó su partido en el Congreso, precisamente, fue «aumentar el permiso de paternidad y maternidad». «Por eso hay un bajísimo índice de natalidad, porque muchas mujeres no quieren ser madres», ha opinado.
El feminismo de Arrimadas y los «maromos»
La portavoz de Cs ha recriminado después a los colectivos feministas que intenten imponer su ‘modelo’ sobre lo que es el feminismo como «decir portavozas» o que se crean que ser «feminista» es poner un cartel en el que ponga ‘Nosotras’ pero delante «salgan tres maromos». «Eso no es feminismo», ha sentenciado, en claro mensaje a las dirigentes de Unidos Podemos. «No nos va a dar lecciones a nosotras», ha dicho, con enfado.
«Feminismo no es insultar a las que no hablan con lenguaje desdoblado, eso no es feminismo», ha proseguido. Además, Arrimadas cree que no se puede excluir al hombre en la lucha por la igualdad. «¿Cómo vamos a dejarlos fuera por la lucha de la igualdad?», se ha preguntado, recordando que ellos también tienen «hijas, hermanas, parejas, amigas, y madres». Arrimadas ha desvelado que hay quién le ha recriminado que su partidos se llame «Ciudadanos y no Ciudadanas».
Además de prometer que su partido no va a dar «ni un paso atrás contra la violencia machista, ni uno», sobre todo en Andalucía en donde Vox quiere derogar la ley, la portavoz nacional de Ciudadanos ha alertado de que «es absurdo decir que todos los hombres maltratan» como es igual de absurdo «negar que hay maltrato a las mujeres». «Nadie tiene el monopolio contra la violencia machista y nadie va a repartirnos ningún carné de feminismo, mucho menos los que no han querido firmar el pacto».
«Por mí ni habla ni decide nadie, queremos un feminismo liberal, moderno y trasversal. Voy a vestir y a hablar como dé la gana que para eso lucharon mis abuelas y han luchado nuestras las madres para conseguirlo», ha advertido Arrimadas, que también ha defendido que «no todas las criticas a las mujeres son machistas». «No se puede utilizar el machismo para tapar todo porque cuando alguna mujer no hacen bien las cosas hay que reconocerlo», ha concluido la portavoz nacional .
La portavoz municipal del partido, Begoña Villacís, que está esperando su tercer hijo, ha intervenido después y se ha preguntado: «¿Cuándo es un buen momento de quedarse embarazada?». «Nunca», se ha respondido, lamentando esa discriminación a la mujer.
El año pasado tacharon la huelga del 8M de «comunista»
El año pasado, como motivo de la efeméride, el partido acusó a los colectivos feministas que organizaron la huelga de «instrumentalizar» la convocatorio con proclamas «comunistas». El propio Albert Rivera dijo que no se sumaban a los actos porque su partido no era «anticapitalista». Arrimadas, entonces, indicó también que no participaría en la huelga porque, a su juicio, estaba «pensada para luchar contra el machismo, pero también contra el capitalismo». A la manifestación de Madrid no acudió Rivera pero si varias diputadas del partido como Patricia Reyes o Begoña Villacís, que fueron increpadas por un pequeño grupo de personas que las acusaron de «esquirolas».


























