Si la declaración de guardias civiles en el juicio del procés se centró casi en exclusiva en la supuesta hostilidad de los votantes durante el 1-O, en el caso de los policías nacionales el protagonismo lo han compartido los concentrados en los centros y los Mossos d’Esquadra. En línea con sus compañeros que les han precedido, los inspectores y agentes del servicio de información de la Policía Nacional que han testificado este jueves no han dudado en señalar a la policía catalana por colaborar con la votación.

«No hicieron nada»; «estaban tomando café al lado del centro»; «se llevaron las urnas al final en un ambiente de cordialidad»; «permanecieron estáticos y en actitud contemplativa»; «ni nos ayudaron a cortar el tráfico»; «el binomio de los Mossos d’Esquadra que había en el colegio se congraciaban con las personas que iban a votar». Así se han referido a la policía autonómica la mayor parte de los 16 policías nacionales que han declarado, entre otras expresiones en el mismo sentido.

Las escenas vividas sobre el terreno que han descrito los agentes suponen un contrapeso a la defensa del cuerpo que hicieron los jefes de los Mossos d’Esquadra y se sitúan en línea de las tesis de la Fiscalía. Tanto el major Trapero como el resto de miembros de la prefectura negaron que el dispositivo de los Mossos estuviera ideado para facilitar el 1-O en vez de impedirlo, como sostienen los fiscales, y declararon que siempre cumplieron las órdenes de jueces y fiscales para frustrar la votación. Es más, relataron su enfrentamiento con el Govern y una reunión donde les recordaron que los Mossos estaban del lado de la Constitución, no del referéndum.

Por contra, los policías han acusado a los Mossos de permitir el 1-O. «Había dos mossos tomando café al lado del centro y 200 personas impidiendo el acceso en la puerta principal», ha recordado un inspector del servicio de Información que intervino en el colegio Els Horts de Barcelona. «Por la tarde un periodista le preguntó al mosso ‘qué ocurría con las urnas’ y el mosso le dijo que las urnas no importaban, que lo que importaba era el recuento”, ha agregado.

Al finalizar la votación los concentrados en el colegio “dieron la mano, abrazaron y vitorearon” al mosso “y él respondió de manera efusiva”, ha abundado. Otro inspector que intervino en el colegio Provençals de la capital catalana ha destacado que el binomio de los Mossos d’Esquadra que había en el colegio “se congraciaban con las personas que iban a votar”.

Otro inspector de Información ha explicado que en el colegio Joan Fuster de Barcelona la patrulla de policía catalana mostró «una actitud indolente y no hizo nada». En el colegio Pablo Picasso, al final de la votación, miembros de las mesas dieron las urnas a los mossos «entre saludos», y en el IES Guineueta el recuento también se hizo en presencia de una pareja de mossos, según han relatado dos testigos.

En la escuela Mas Casanovas, ha explicado el primer inspector en declarar, una patrulla de dos mossos –el denominado “binomio” que acudió a todos los centros– “estuvo observando la situación, no nos requirieron ayuda o apoyo y permanecieron estáticos y en actitud contemplativa”. En otro centro, el Mare Nostrum, el testigo ha asegurado que los mossos observaron la intervención de la Policía desde la acera de enfrente, sin ayudar a los agentes a apartar a los centrados. “Ni nos ayudaron a cortar el tráfico”, ha apostillado.

Los ejemplos no solo provenían de Barcelona. Un inspector que intervino en el colegio Verd de Girona ha asegurado que unas patrullas antidisturbios de los Mossos acudieron a un colegio de la ciudad «para proteger la votación» después de que unos vecinos del barrio acudieran por su cuenta a retirar urnas.

Los acusados, sorprendidos por los testigos

En la sesión de este jueves se ha observado como en varios tramos de la declaración de los testigos acusados como Carme Forcadell, Josep Rull o Dolors Bassa se sorprendían de lo que decían los policías, sobre todo cuando a preguntas de las defensas no recordaban porrazos o golpes de los antidisturbios a los votantes. Las expresiones de asomo se sucedían porque los acusados estaban visionando los vídeos de las actuaciones del 1-O en los ordenadores de sus letrados, de forma que en algunas ocasiones nada tenía que ver lo que declaraba el testigo con lo que se veía en la grabación.

Es el caso de lo declarado por un inspector que intervino en el colegio El Verd de Girona, que ha dicho que «no vio» el uso de las defensas por parte de los antidisturbios –que sí se observan claramente en la grabación– sino que solo percibió «que la UIP [antidistubios de la Policía] iba hacia adelante y hacia atrás al unísono que las personas que les empujaban».

Por otro lado, el agente que llevaba la cámara incluso ha dicho no recordar que preguntó a su superior si se tenía que entrar «a toda cosa» en el centro pese a que la pregunta quedó reflejada en la grabación.

Respecto a la hostilidad de los votantes, un inspector que intervino en el colegio de Lleida donde un hombre sufrió una parada cardiorespiratoria ha culpado a los votantes de la tardanza en atender al herido: «Si hubieran permitido el acceso al centro antes, hubiéramos conseguido antes un desfibrilidador».

Finalmente fueron los propios policías los que atendieron al herido mientras votantes les «insultaban y amenazan» porque el hombre «no molestaba» y «estaba fuera del cordón». «La gente seguía encima nuestro mientras lo atendíamos», ha denunciado». El agente ha dicho que no vio si antes de sufrir la parada cardiorrespiratoria un antidisturbios había dado una patada al hombre. 

Vigilancias y contravigilancias

Al igual que lo declarado por un inspector este miércoles, otro agente de Información ha indicado que entre las funciones que tenía encomendadas el 1-O estaba valorar «la existencia o no» de Mossos en el centro. Otro inspector también ha confirmado que ambos cuerpos policiales se vigilaron de cerca el 1-O.

El agente, que intervino en varios centros del distrito barcelonés de Nou Barris, ha explicado que realizó “seguimientos” a patrullas de Mossos que requisaron urnas al finalizar la votación, en algunos casos pactándolo con los votantes. El inspector ha criticado que la policía autonómica se hiciera con las urnas por la tarde al cerrar los centros en vez de por la mañana.

“Se llevaron las urnas al final en un ambiente de cordialidad”, ha relatado sobre la primera patrulla de la policía catalana. Los mossos se subieron a un coche. “Se realiza seguimiento de ese coche y llega a la comisaría”, ha añadido. Allí los mossos sacaron del maletero las urnas y las metieron dentro de la comisaría, según su relato. En otro “seguimiento”, el inspector ha afirmado que dos mossos cogieron las urnas y primero acudieron a un parque de bomberos y luego se subieron a una furgoneta, con la que entraron en una comisaría.


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico, ayúdanos a no tener que depender de publicidad externa y que Contrainformación sea solo de sus lectores. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos críticos.

Ayúdanos a seguir ofreciendo Contrainformación.

Deja un comentario