Launa chica tiene 19 años, su pareja es su propio padre, un hombre de 50, y ambos tienen en común una niña de 15 meses.

Un juzgado de violencia de género de Elche, Alicante, se ha encontrado con un caso de malos tratos, pero ha sido lo que derivó de la investigación del mismo lo que llamó la atención por lo terrible de la situación. Un hombre de 50 años maltrató a una joven de 19 que era su pareja y, al investigarlo, descubrieron que además de pareja es el padre de la chica y que ambos tienen en común una hija, una bebé de tan sólo 15 meses.

Una vecina de la chica la que denunció el maltrato cuando descubrió a la joven llorando, con un fuerte golpe en un ojo y su bebé en brazos. El juzgado que lleva el caso está confuso porque además de la violencia de género también se han cometido otros delitos como incesto y se plantea si es el órgano competente o es un caso de violencia intrafamiliar al tratarse de un padre y una hija. De momento sigue adelante la investigación aunque ha puesto en libertad al hombre con una orden de alejamiento.

Al parecer, la chica de 19 años pasó la mayor parte de su infancia tutelada por la Comunitat Valenciana, mientras su padre cumplía condena en una prisión. La niña que tienen en común figura en el Registro Civil como hija de madre soltera.

Al salir de la cárcel, el hombre contacta con su hija por redes sociales y la chica abandona con 16 años el piso tutelado y se va a vivir con él. Tan sólo un año más tarde, siendo menor de edad, con 17 años, la joven se queda embarazada del padre y tienen una niña en común que está registrada como hija de madre soltera. Contó que el padre del bebé podría ser un joven al que conoció una noche en una discoteca pero que no sabía nada más de él.

La Fiscalía ha solicitado a los peritos del juzgado de Violencia un informe para conocer el estado psicológico de la chica. Sospechan que pueda padecer algún tipo de alteración o trastorno de la voluntad. La joven ha ido a vivir con una tía, hermana del padre, ya que no tiene medios económicos para independizarse, según fuentes judiciales, y tampoco puede volver al piso familiar.