Borrador automático

Raquel García

Después de más de sesenta días recorriendo Nepal caminando por sus aldeas, valles, montañas y algún campo base no tan conocido, como el Piki Pic, puedo decir que Nepal es un país de contrastes. Tenemos que hablar, no me cabe ninguna duda, de otro concepto de igualdad que no es el que estamos acostumbrados a ver.

Donde he estado yo, en las zonas rurales nepalís, las mujeres son invisibles, no existen. No ocurre lo mismo en las zonas turísticas, en las que están acostumbrados a otras culturas y a mezclarse con los occidentales. Y aún así al hombre y a la mujer “extranjeros” no se les tratan de la misma forma.

He realizado esta expedición con un guía, dos porteadores y un cámara-. Al principio empecé con una porteadora y era mi intención seguir así, pero a los pocos días volvió con su familia porque las mujeres no pueden estar mucho tiempo lejos de casa.  Y los porteadores que nos acompañaron, cuando se tenían que dirigir a alguno de nosotros siempre lo hacían a los hombres. No he conseguido saber si por respeto, vergüenza o por su cultura, quién sabe.

Sin embargo, no he visto la desigualdad laboral que esperaba ver.

Hago esta reflexión con conocimiento más que suficiente, ya que mi experiencia en Nepal no ha sido un trekking turístico de 15 días.

Se trata de un proyecto, no solo deportivo, sino también social, cultural y educativo y cuyo objetivo principal es documentar a través de entrevistas y desde la convivencia con las diferentes etnias y castas, la cultura de la zona, sus preocupaciones, sus miedos… Vivencias que me he traído en la mochila, y que hablan de un Nepal puro. Ese Nepal que no se enseña, el de las aldeas remotas -y no por la altura en la que están ubicadas, sino porque su atractivo turístico no es lo bastante llamativo como para competir con aldeas más orientadas al trekking, el Himalaya o la cercanía a alguno de los famosos ochomiles-.

Ha resultado sorprendente la diferencia entre culturas dentro del mismo país y ver cómo, cuanto más nos hemos acercado a las zonas más desarrolladas, a las ciudades más grandes, las desigualdades entre hombres y mujeres, crecen.

Este es un país que no podemos decir que cumpla con la frase «ni más ni menos sino igual», pero podemos hablar de igualdad en términos distintos.

En las aldeas, en contacto con la tierra, se trabaja de sol a sol de igual a igual, mano a mano y se comparten tareas, pero también he pasado por obras, carreteras y puentes en construcción, cocinas, talleres de confección, molinos de agua, escuelas… en definitiva, un montón de sitios en los que el hombre y la mujer comparten no sólo el mismo trabajo sino también el mismo salario.

Ha sido la gran sorpresa positiva. Claro que hay desigualdad, como en todos los países del mundo, pero, por suerte, os puedo asegurar que hay mucha menos de la que pensaba encontrar.

Habrá gente a la que le cueste creerlo, pero por eso os invito a ver el documental que se editará a la vuelta y escuchar, con las palabras de los entrevistados, lo que yo como mensajera, os estoy relatando.

UGT es uno de los principales patrocinadores del trail Himalaya-Nepal y desde aquí quería darles las gracias ya que sin su apoyo esto no hubiera sido posible.


Raquel García es la primera mujer que ha realizado la travesía a pie, patrocinada por UGT, desde donde se puede ver el primer ocho mil al Este de Nepal, el Kanchenjunga, pasando a la sombra del Makalu, Everest, Lhotse, Cho Oyu, Manaslu, Annapurna hasta llegar a el último ocho mil de la cordillera del Himalaya de Nepal, el Dhaulagiri en Ghorepaniel


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico, ayúdanos a no tener que depender de publicidad externa y que Contrainformación sea solo de sus lectores. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos críticos.

Ayúdanos a seguir ofreciendo Contrainformación.

2 Comentarios

Deja un comentario