Irán dio hoy un nuevo toque de atención a Estados Unidos al remarcar su presencia militar en el golfo Pérsico con un desfile naval y asegurar que tiene vías alternativas para seguir exportando su petróleo pese a las sanciones.

Las autoridades iraníes conmemoraron en esta jornada el Día Nacional del golfo Pérsico, que recuerda la expulsión de los portugueses del estrecho de Ormuz por las tropas persas en 1622 y que se fijó en el calendario iraní ante los intentos de algunos países árabes de renombrar la zona como golfo Arábigo.

Las celebraciones de este año coinciden con un aumento de la tensión debido a las decisiones de este mes de EEUU de poner fin a las exenciones a la compra de petróleo iraní y de designar grupo terrorista al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución.

Con motivo del Día Nacional del golfo Pérsico, el destructor «Sahand», de fabricación totalmente interna y parte de la flota del Ejercito iraní desde hace tres años, partió de la ciudad sureña de Bandar Abas.

El buque surcó las aguas del golfo Pérsico en el marco de una ceremonia celebrada con la presencia de autoridades locales y soldados de la fuerza Marina.

Los uniformados tocaron himnos representativos de la Revolución Islámica y lanzaron desde el «Sahand» flores blancas en el punto del mar donde EEUU derribó en el año 1988 un Airbus de la compañía Iran Air, matando a sus 290 ocupantes.

En la ceremonia, el director general de orientación islámica de la provincia de Hormozgán, Reza Kamalí Zarakaní, explicó que la elección de «Sahand» para este «importante acto» estuvo motivada por el hecho de que el buque de guerra ha sido construido completamente en el país.

«Es una muestra de la capacidad y experiencia de los ingenieros iraníes», afirmó Zarakaní, quien recordó que el Día Nacional del golfo Pérsico rememora que «hace 500 años la bandera colonial de Portugal fue derribada en la isla de Ormuz».

Esta zona es muy estratégica ya que por el estrecho de Ormuz, un angosto paso entre Irán y Omán, circula una gran parte del petróleo del mundo.

Las autoridades iraníes en varias ocasiones han dejado claro que si EEUU impide con sus sanciones la exportación del crudo iraní, lo bloquearan para que no transite el crudo de ningún país de la región vía este estrecho.

El jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Mohamad Hosein Baqerí, reiteró este domingo: «Si nuestro petróleo no se envía a través de Ormuz, entonces el petróleo de otros definitivamente tampoco pasará por el estrecho».

Washington informó hace unos días de que no va a renovar las exenciones a la compra de petróleo iraní otorgadas a ocho países, entre ellos los principales clientes de Irán como China y la India, y que concluyen el próximo 2 de mayo.

Sobre este endurecimiento de las sanciones, el presidente iraní, Hasan Rohaní, aseguró hoy que EEUU será testigo de cómo Irán «mantiene la exportación de petróleo».

El mandatario indicó que las vías de exportación de crudo «no se limitan a una», sino que existen «seis alternativas que los estadounidenses no tienen en mente».

Sin dar más detalles sobre esas «alternativas», Rohaní afirmó que las medidas de EEUU no tendrán éxito y que Irán logrará poner a ese país «de rodillas».

EEUU volvió a imponer sanciones a Irán en agosto y noviembre del año pasado tras retirarse en mayo de 2018 unilateralmente del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Teherán y seis grandes potencias.

Debido a las sanciones, la economía de Irán se ha hundido en este último año y se espera un notable empeoramiento ya que el país en gran medida depende de la venta de su petróleo.

Además de por el embargo petrolero, la tensión ha aumentado entre Irán y EEUU desde que Washington designara el mes pasado terrorista a los Guardianes de la Revolución, a lo que Teherán respondió en reciprocidad colocando en su lista de grupos extremistas a las tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio, CENTCOM.

Esta decisión sin precedentes ha elevado los temores a una eventual confrontación en la zona, ya que Irán amenazó con enfrentarse a esas tropas en caso de cualquier invasión de sus aguas territoriales.

No obstante, por el momento, los buques estadounidenses en la zona, tanto militares como comerciales, siguen respondiendo a los requerimientos de los Guardianes, encargados de la seguridad del golfo Pérsico.

Fuente


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico, ayúdanos a no tener que depender de publicidad externa y que Contrainformación sea solo de sus lectores. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos críticos.

Ayúdanos a seguir ofreciendo Contrainformación.

Deja un comentario