Por la mañana, acudirá a los actos que presidirá el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, que pronunciará un discurso en el cementerio de Morette y después subirá a la Meseta de Glières, escenario de una batalla simbólica por lo que supuso de impulso a la resistencia. Así lo recuerda un monumento erigido en el lugar en 1973.

Allí tuvo lugar, en 1944, la primera batalla entre las llamadas Fuerzas Francesas de Interior y una unidad de montaña alemana, con el apoyo del Gobierno colaboracionista de Vichy. Tras casi dos meses, el 26 de marzo, los guerrilleros fueron derrotados, pero la efeméride tiene aún un carácter simbólico por lo que supuso de espíritu de resistencia.

Uno de los caminos que lleva a esa meseta entre montañas es el llamado ‘Sendero de los españoles’, llamado así, precisamente, por los españoles que participaron en la batalla.

Fueron 56 españoles de una organización de resistentes bautizada como Sección Ebro por su creador, Miguel Vera, que tras huir a Francia consiguió escapar de una de las Compañías de Trabajadores Extranjeros donde fueron a parar muchos españoles exiliados. El hijo de Vera, con su mismo nombre, preside hoy la Amicale de la Resistencia Española.

El domingo por la tarde, Lozano participará junto al alcalde de la ciudad de Annecy en un homenaje a los españoles que participaron en su liberación, de la que se cumplirán 75 años en agosto, ante el monumento que los recuerda.

La participación de Lozano en estos actos se enmarca en el programa que elaboró el Gobierno para conmemorar el 80 aniversario del exilio republicano, al término de la Guerra Civil.

Las fuentes consultadas no temen que la participación suponga un problema desde el punto de vista de la precampaña electoral, porque se trata de actos que no organiza el Gobierno, porque el programa de actividades para el 80 aniversario del exilio republicano estaba fijado antes de la convocatoria electoral y porque lo que se hace es un homenaje a los caídos. «No incumplimos ningún precepto de la Junta Electoral», aseguran.