El cantante Ismael Serrano ha publicado el pasado lunes un mensaje en su cuenta de Twitter tras la campaña contra el racismo que han apoyado varios artistas.

«Ser antifascista es condición necesaria para ser demócrata», escribió en referencia a la noticia de que Donald Trump iba a designar como terrorista al grupo ANTIFA a quien acusa de liderar la violencia en las protestas que se suceden en todo el país en protesta por la muerte de George Floyd.

El mensaje generó una ola de mensajes a favor y en contra que le llevó a publicar otro mensaje poco después: «Al parecer hay gente indignada por este tuit. Solo puedo entenderlo si eres fascista. Si no eres fascista eres antifascista. Es como decir ni esclavista ni abolicionista. O se es una cosa o la otra».

«Se trataba de una afirmación tan elemental que pensé que podría ser comprendida por mucha gente (bueno, por toda aquella que tuviera decencia y una mínima comprensión lectora». Al parecer aquello me puso en el foco», opinó en un hilo publicado este jueves.

En relación a un reportaje de El País en el que un «Un exempleado de una agencia explica cómo funciona la sofisticada maquinaria de las trampas en la red social», Serrano escribió: «En el reportaje daba cuenta del funcionamiento de estas campañas dirigidas a desanimar a ciertos tuiteros para que abandonen la idea de escribir sobre ciertos temas. Nos pasa a todos: el ambiente se vuelve tan irrespirable que por pura pereza reprimimos las ganas de escribir».

Continuó diciendo: «Las redes sociales basan gran parte de su éxito en generar falsos consensos: cegados por el sesgo de confirmación seguimos a quienes confirman nuestros prejuicios y nos hacen sentir parte del grupo dominante. Estas campañas se aprovechan de eso».

«El empeño de la ultraderecha es trasladar esa sensación de consenso (el Gobierno es un caos, los emigrantes son peligrosos, conspiraciones judeomasónicas) del mundo virtual al real», añadió.

El cantautor madrileño ha reflexionado sobre el acoso de la ultraderecha a través de campañas orquestadas en las redes sociales y ha lamentado que tras apoyar una llamada internacional para sumarse a una campaña contra el racismo cientos de cuentas que no le siguen (incluidos distinguidos diputados de Vox) aparecieron comentando su tuit, acosándole, insultándole en un claro intento de intimidarle para que desista de escribir y aparque su cuenta.

Y Serrano continuó el hilo: «Las encuestas dicen que la ultraderecha está bajando en las encuestas. Las caceroladas se han desinflado según se avanza en el desconfinamiento. Su influencia en la agenda política es relativa y quizá ha sigo sobredimensionada».

«Los medios tienen una gran responsabilidad en el ruido provocado. Pero que algo genere controversia y clickbait no quiere decir que genere confianza en el votante. Menos aún en mitad de una pandemia. Y quizá por eso en las encuestas caen.»

«En ese contexto crece la agresividad de estas campañas dirigidas hacia personas que ellos consideran con capacidad de influencia.»

» Por un lado pretenden dañar la reputación en redes del que no piensa como ellos al presentar como radical al que defiende ideas elementales en democracia.»

» Se pervierten términos como “moderación” o “equidistancia” como si pudiera existir un término intermedio entre el machismo o el feminismo o entre el fascismo y el antifascismo.»

» Por otro lado se pretende disuadir a la gente con gran número de seguidores para que deje de tratar temas políticos de tal manera que sea sólo su voz la que se oiga en las redes.»

«Así que leer mi tuiter en estos días ha sido duro. Y supongo que volverá a ocurrir. Ahora a aguantar el siguiente embate. Gracias a l@s que estáis ahí apoyando. A l@s que no calláis. A l@s que no se rinden.»

Estos son algunos de los tuits que los usuarios publicaron a favor de Ismael Serrano: