Por Javier Cortines



Israel ha cercado la Franja de Gaza con baterías antimisiles “Cúpula de Hierro” y tropas de élite para impedir ataques palestinos durante la celebración del Festival de Eurovisión que tendrá lugar en Tel Aviv entre el 14 y el 18 de mayo, informó el diario hebreo Maariv.

Aunque la zona se mantiene en “relativa calma”, no se descarta que Hamás lance algún cohete contra las Fuerzas de Defensa israelíes en los próximos días con el fin de malograr el evento, lo que podría ser considerado “casus belli” por el Gobierno ultraderechista de Benjamín Netanyahu.

La situación en Gaza es “extremadamente desesperada”, según reconoció la ONU en un informe publicado el pasado mes de abril, por lo que la Franja “es un polvorín” que podría estallar en cualquier momento. Al parecer, la gente ya no tiene miedo a morir porque Israel “les está arrancando el futuro” con la connivencia de EE.UU y Europa.

El citado documento subrayaba que “la situación en Gaza es insostenible y que, si las cosas continúan como hasta ahora, de aquí a un año la Franja será inhabitable”.

Debido al bloqueo israelí un millón de gazatíes (la mitad de la población) vive por debajo del umbral de la pobreza y el desempleo afecta al 70% de los jóvenes de menos de treinta años.

La Franja está rodeada por una verja de alambradas de púas de 51 kilómetros y sus 40 kms. de costa están bloqueados por la marina israelí que impide, entre otras cosas, la llegada de ayuda humanitaria. Gaza tiene 41 kilómetros de largo y entre seis y doce de ancho. Así mismo comparte una línea fronteriza de once kilómetros con Egipto.

La 64 edición del Festival de Eurovisión corresponde a Israel tras su victoria en el certamen de 2018, celebrado en Lisboa. La ganadora fue la cantante Netta Barzilai con su tema “Toy”.

Para dar “un toque sexi a la sangre y a la ocupación”, el evento de Tel Aviv, ciudad de unos 420.000 habitantes, contará con la participación estelar de Madonna, quien recibirá a cambio un millón de dólares. El multimillonario israelo-estadounidense Sylvan Adams costeará la actuación de la reina del pop.

Hasta hace unos meses Tel Aviv era la capital de Israel. Desde que EE.UU trasladó su embajada a Jerusalén, en mayo de 2018, la ciudad santa, que ronda los 900.000 habitantes, ostenta ese honor.

El despliegue de las baterías antimisiles “Cúpula de Hierro” coincide con unas recientes declaraciones del embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, quien dijo al Consejo de Seguridad que “Canaan (1) pertenece a Israel porque es un regalo de Dios. Porque lo dice la Biblia cuando habla de un pacto entre Abraham (Ibrahim para los musulmanes) y Yahvé”.

En respuesta, su homólogo palestino, Riad Mansur, hizo un llamamiento a la reanudación de las conversaciones de paz destinadas “a crear dos Estados dentro de las fronteras fijadas en 1967”, cuando Cisjordania y Jerusalén Este (la parte árabe de la ciudad) todavía no habían sido anexionadas por las fuerzas de ocupación.

-1- Según la Biblia, la Tierra Prometida, Canaan, va desde el desierto del Sinaí (noreste de Egipto) hasta el norte de Líbano. Palestina y algunas partes de Siria y Jordania completarían ese espacio geográfico.